En memoria de Mate Meštrović

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Mate Meštrović

El fallecimiento de este destacado luchador por la independencia y la libertad de Croacia nos ha entristecido profundamente. Tras vivir durante décadas en Estados Unidos, antes de la caída del Muro de Berlín, Mate Meštrović se unió al movimiento de democratización y libertad de nuestro hermoso país, por lo que le expresamos nuestra profunda gratitud. 

Mate Meštrović, historiador, publicista, político y diplomático croata, falleció a sus 96 años en Zagreb, el pasado 31 de diciembre de 2025. Como destacado emigrante croata con residencia en los Estados Unidos, Mate Meštrović será recordado por siempre como un hombre honesto y dedicado, ardiente defensor de la libertad y la independencia croata, desde su posición de liderazgo en el icónico Consejo Nacional Croata de emigrantes.

Mate Meštrović, hijo del famoso escultor Ivan Meštrović y de Olga Kesterčanek, nació en Zagreb el 13 de septiembre de 1930. Se educó en su ciudad natal y en los destinos emigrantes de su padre, quien desinteresadamente donó su invaluable legado artístico al pueblo croata. Durante la Segunda Guerra Mundial pasó un año en Roma, junto con sus padres, (1942-1943) y tres años en las ciudades de Lausanne y Ginebra, Suiza (1943-1946). En Ginebra se educó en la escuela de élite École Internationale de Geneve. En el umbral de la edad adulta, emigró con sus padres hacia Estados Unidos (1947). Se graduó en Historia en 1951 y se licenció en 1952 en la Universidad de Syracuse. Se doctoró en la Universidad de Columbia, en Nueva York, en 1957 con su tesis titulada “La unificación yugoeslava y el inicio del conflicto serbio-croata 1918-1923”. Durante la Guerra de Corea fue alistado en el Ejército de los Estados Unidos (1954-1956) y pasó 21 meses en una unidad de élite de guerra (Guerra Psicológica), con el grado de teniente.

Entre 1964 y 1967 trabajó como periodista para el semanario “Time”. Escribió para varias publicaciones americanas y británicas: América, The Commonweal, The Economist Intelligence Report, Dun’s Review y otras. Colaboró con la prensa croata de la emigración, como los semanarios Danica, de Chicago, Hrvatska država, Hrvatski glas, Nova Hrvatska, Poruka Slobodne Hrvatske, y con la conocida publicación de la emigración Hrvatska revija, dirigida por Vinko Nikolić. Desde 1968 hasta 1991 enseñó Historia europea moderna en la Universidad Fairleigh Dickinson, en Nueva Jersey, EE.UU. y titular de la cátedra desde 1976.

Autor de dos libros en idioma inglés – „What You Should Know About Communism and Why“ y „Southeast Asia“ – y de numerosos folletos tanto en inglés como en croata, de los cuales destacamos: “U borbi za Hrvatsku” (“En la lucha por Croacia”, 1986), „Violations of Human and National Rights of the Croatian People in Yugoslavia“ (“Violación de los derechos humanos y nacionales del pueblo croata en Yugoeslavia”). Junto con el dr. Radovan Latković publicó la “Posición croata sobre el Memorándum de la Academia Serbia de Ciencias y Artes” (1987), que tuvo gran repercusión en el pueblo croata, tanto en la patria como en la diáspora, en todos los continentes. Fue una voz alentadora de Occidente durante la del así llamado “silencio croata”, mientras los activistas estudiantiles de la Primavera Croata se encontraban en las infames cárceles yugoeslavas. Además, entre las iniciativas más destacadas cabe mencionar la traducción al inglés hecha por Meštrović del panfleto del activista más veterano de la Primavera Croata, el dr. Marko Veselica “La cuestión nacional croata: el talón de Aquiles de Yugoeslavia” (1981). Escribió asimismo el capítulo “La tesis de Tito sobre la igualdad nacional” para el libro “Los húngaros de la región del Danubio: problemas de minorías de una nación desmembrada”, de Stephen Borsody.

Durante la segunda mitad del siglo XX desarrolló una colaboración extremadamente fructífera con el historiador y político dr. Franjo Tudjman, fundador de la moderna República de Croacia y primer presidente elegido democráticamente. Si bien su amistad fue fructífera, cabe mencionar que esto no impidió que Mate Meštrović reflexionara críticamente sobre todas las circunstancias sociopolíticas del nacimiento del joven Estado Croata, con el deseo de que la sociedad croata moderna se desarrollara según los estándares democráticos del mundo occidental, que habían moldeado su formación humana e intelectual. Meštrović editó la publicación en inglés del libro del dr. Franjo Tudjman “El nacionalismo en la Europa contemporánea” (1981). En el marco de las actividades destinadas a difundir la verdad sobre los crímenes del comunismo en Croacia durante la Guerra Fría, escribió el prólogo del libro en inglés “Goli otok: la isla de la muerte” (1984), de Venko Markovski. Participó en numerosos seminarios dedicados a la cuestión yugoeslava. En el libro “Yugoeslavia: el fracaso del comunismo ‘democrático’”, que contiene presentaciones del seminario sobre la crisis del Estado yugoeslavo, se publicó su contribución sobre la perspectiva croata de la crisis. Es autor del capítulo “Nacionalismo y pluralismo en Yugoeslavia” del libro “Derechos Humanos en Yugoeslavia” (1986).

En 1983, el historiador y conocido publicista estadounidense Mate Meštrović habló en la prestigiosa Sorbona de París sobre el Acuerdo de Yalta de 1945 y la división de Yugoeslavia en esferas de interés. Participó en seminarios dedicados a la problemática yugoeslava en las universidades de Indiana, Nueva York, Notre Dame, Reyerson (Toronto, Canadá), y en la Universidad de Estrasburgo. Las apariciones de Meštrović en los debates de las reuniones anuales de la Asociación Americana para el Avance de los Estudios Eslavos tuvieron gran repercusión en la comunidad académica estadounidense e internacional. No temió al escribir el prólogo del folleto “Yugoeslavia en crisis: dimensiones políticas y económicas” (1983), del exiliado Ivan Botić y del empresario emigrante Stjepan Đureković. Durante toda una década (1982-1991) fue editor del “Vjesnik” del Consejo Nacional Croata y de la publicación en idioma inglés de dicha institución: el “CNC Report”. Tuvo apariciones en la televisión estadounidense, australiana y sueca, y en programas de radio de Europa y EE.UU, divulgando la verdad sobre Croacia y los croatas, con acento en el aspecto cultural. Dio numerosas entrevistas publicadas en la prensa francesa, alemana, austríaca y australiana y en los periódicos argentinos La Prensa, Primera Plana y La Razón (1984).

De 1980 a 1982 fue jefe de Asuntos Exteriores mientras que, durante prácticamente toda la década, marcada por la caída del Muro de Berlín y el colapso del comunismo en Europa (de 1982 a 1991), fue presidente del Comité Ejecutivo del Consejo Nacional Croata, una organización política cumbre de la emigración croata con filiales en América del Norte y del Sur, Europa y Australia. Como líder de la emigración política democrática croata, fue recibido en reiteradas ocasiones en el Departamento de Estado de los EE.UU., en el Quai d’Orsey francés, en el Parlamento Europeo, en el Parlamento Alemán y en el Ministerio de Relaciones Exteriores británico. Fue blanco constante del servicio secreto yugoeslavo UDBA y de la propaganda comunista yugoeslava.

Tras vivir en los Estados Unidos durante décadas, en la década de 1990 se involucró con entusiasmo en el movimiento por la democratización y la libertad de Croacia. En 1993, fue elegido miembro de la Cámara de Diputados del Parlamento Croata. Presidió la bancada del HSLS de 1993 a 1995, para luego unirse a la bancada del HDZ. Fue miembro de la delegación parlamentaria ante la Unión Interparlamentaria (1993-1997) y el Consejo de Europa (1996-1997). Durante dos años (1997-1999) fue embajador de la República de Croacia ante Bulgaria. En sus apariciones ante los medios, Meštrović explicaba con convicción que se sentía sumamente orgulloso de los extraordinarios éxitos internacionales del disidente Consejo Nacional Croata (HNV), que dirigió en los momentos clave del Estado croata. El Consejo Nacional Croata, bajo la dirección de Mate Meštrović es, sin duda, la base de la diplomacia pública y cultural croata a nivel mundial durante la segunda mitad del siglo XX que, a través de medios de propaganda democráticos y legítimos, liberó al pueblo croata de la carga que suponía el régimen derrotado en la Segunda Guerra Mundial y sus restos sobrevivientes.

A comienzos de 1990, después de cuarenta y ocho años como emigrante, regresó a la Patria que había dejado a sus 12 años, en compañía de sus padres. A sus 63 años, su sueño se hizo realidad y, como intelectual maduro, en 1993 fue elegido diputado del Parlamento Croata, haciendo un gran aporte a la cultura del diálogo en el Parlamento. Al finalizar su mandato, fue nombrado embajador de la República de Croacia ante Bulgaria, donde permaneció hasta el año 2000.

Un dato interesante: Mate Meštrović se unió al Consejo Nacional Croata (fundado en Toronto en 1974) poco antes de la muerte de Tito en 1979, cuando los disidentes croatas en Occidente predecían el colapso de la Yugoeslavia comunista e iba surgiendo una posibilidad real para el establecimiento de una Croacia independiente. Inicialmente, se desempeñó como jefe de relaciones exteriores y después de la Asamblea del Consejo de 1991, ocupó el cargo de presidente del comité ejecutivo de la institución.

Según lo ha demostrado la historia moderna, la mayoría de los dirigentes del legendario Consejo Nacional Croata evaluaron ingeniosamente el momento milagroso en que, en los destinos de emigración croata de un millón de personas en unos cincuenta países democráticos de todos los continentes, debían comenzar a ejercer una influencia decisiva sobre la opinión pública occidental mediante la propaganda, la defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y de prensa del pueblo croata, las libertades religiosas y acciones similares, con el fin de que, a través de esta actividad diplomática inventiva, los activistas croatas en el extranjero ganaran, si no apoyo, al menos comprensión y simpatía por la lucha del pueblo croata en la Patria por la libertad y una solución internacional a la cuestión croata. Gracias al archiduque Otto von Habsburg, Meštrović tuvo la oportunidad de recibir en varias ocasiones a miembros del Parlamento Europeo y presentarles las aspiraciones de Croacia. Adam Ferguson, asesor de Margaret Thatcher, le organizó una reunión en el Ministerio de Relaciones Exteriores británico. También fue recibido por destacados políticos alemanes. Durante su estancia en la Unión Soviética en 1988, se reunió con destacados expertos rusos sobre los Balcanes. Suponemos que Moscú se mostró receptivo a la postura del Consejo sobre un Estado Croata neutral, como por ejemplo Finlandia.

El contexto histórico de la situación del pueblo croata en la segunda mitad del turbulento siglo XX y el rol de Meštrović en las transformaciones sociales de la época están intrínsicamente ligados a las actividades del Consejo Nacional Croata, que surgió en la escena política de la diáspora después del fracaso de la Primavera Croata en la Patria. El Consejo se convirtió en la organización política más representativa de los emigrantes croatas después de la Segunda Guerra Mundial. Durante esos turbulentos dieciséis años de actividades en todo el mundo, el Consejo logró grandes resultados en la difusión de la verdad sobre el pueblo croata y su historia cultural y política. Con frecuencia, el pueblo croata olvida que el Consejo actuaba según la legislación de los países donde residían los emigrantes croatas. Además de las oficinas de información, el Consejo realizó presentaciones conjuntas en todo el mundo, incluso en los Estados unidos, bajo el nombre de ‘Comités Intersociedades’, cuyo objetivo era contrarrestar la propaganda a favor de los intereses croatas con los de Yugoeslavia. Como presidente de dicho Consejo, Mate Meštrović fue durante casi una década una figura clave de esta organización croata en el exilio. Tras la Declaración de Helsinki (1975), firmada por la entonces Yugoeslavia, que garantizaba a todos los firmantes la inviolabilidad de las fronteras, así como el desarrollo de la Comunidad Europea, Croacia y los croatas desplazados se quedaron con dos campos de trabajo en aquel momento: los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos.

El personal de la Fundación para la Emigración Croata expresa sus más sinceras condolencias a la familia Meštrović por el fallecimiento del sr. Mate Meštrović, a quien recordaremos como un hombre bueno y honesto, un patriota y un ciudadano del mundo, cuyo lema fue el amor a Dios, el patriotismo y la filantropía. Expresamos nuestra inmensa gratitud por todo lo que hizo por el pueblo y la cultura croatas. Permanecerá por siempre en nuestros corazones. Que descanse en la paz de Dios.

Texto:  Vesna Kukavica

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