El ultramaratonista australiano-croata Aydan Marko Papac partió de Savudrija para emprender un recorrido de 827 kilómetros hacia el extremo sur de Croacia, con el objetivo de batir un récord mundial Guinness. Completó la primera etapa de más de 90 kilómetros en Pula, donde fue recibido por Barbara Buršić, directora de la delegación de Pula de la Fundación para la Emigración Croata.
El 24 de agosto pasado, el ultramaratonista australiano-croata Aydan Marko Papac, oriundo de Melbourne, emprendió una extraordinaria iniciativa deportiva y humanitaria que comenzó en Savudrija: recorrer 827 kilómetros a lo largo de la costa croata en un intento por batir el récord mundial Guinness de la carrera más rápida a través de Croacia. El récord que busca superar es de diez días, lo que significa que deberá cubrir más de 80 kilómetros diarios durante este desafío increíblemente exigente.
Papac partió de Savudrija a las 5 de la mañana y, tras recorrer más de 90 kilómetros bajo un calor intenso, llegó frente al Coliseo de Pula poco después de las 4 de la tarde. Allí fue recibido por Barbara Buršić, directora de la delegación de Pula de la Fundación para la Emigración Croata quien, en nombre de la Fundación y de la Oficina Central Gubernamental para los Croatas en el Extranjero, le transmitió sus mejores deseos y palabras de ánimo para el trayecto que le quedaba hasta el extremo sur de Croacia. La Oficina Central Gubernamental también brindó apoyo a esta notable iniciativa, que conjuga una misión deportiva y humanitaria con las raíces croatas de Aydan.
Pula fue tan solo la primera parada de su largo recorrido por la costa croata. La ruta le llevará más allá, pasando por Opatija, Senj, Lukovo, Zadar, Šibenik, Split, Podaca y Lovorno, hasta llegar a Punta Oštro, en la península de Prevlaka: el extremo más meridional de Croacia, cerca de la frontera con Montenegro y de la entrada a la bahía de Kotor.


Aydan se enfrenta a una distancia total de 827 kilómetros y a un desnivel positivo acumulado de aproximadamente 4370 metros; además de recorrer más de 80 kilómetros diarios, deberá lidiar con el calor estival, la fatiga, el dolor, la falta de sueño y la inmensa tensión mental que conlleva una ultramaratón de varias jornadas.
827 kilómetros en homenaje al abuelo Jandre
Detrás de este extraordinario desafío deportivo se esconde una poderosa historia personal y familiar. Aydan, nacido y criado en Australia en el seno de una familia de origen croata, dedica su iniciativa a la memoria de su abuelo Jandre, fallecido durante la pandemia de COVID-19 a causa de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), un trastorno cerebral raro, grave e incurable. Su abuelo fue como un segundo padre para él y la persona de quien heredó los valores de disciplina, humildad, trabajo duro y perseverancia.
Jandre era un hombre excepcionalmente activo. Incluso a sus 78 años se levantaba a las 4:30 de la mañana y recorría diez kilómetros a pie cada día, sin excepción, por un sendero junto al río en Melbourne. La imagen de su abuelo manteniéndose activo mientras el resto de la ciudad dormía sigue siendo una de las mayores fuentes de inspiración para Aydan. Para él, cada kilómetro que recorre hoy es un homenaje al hombre que dejó una huella tan profunda en su vida.
Su misión se resume mejor en el mensaje: “Moverse por quienes ya no pueden hacerlo”. A través de esta iniciativa, busca crear conciencia sobre la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, recaudar fondos y brindar apoyo a los afectados y a sus familias.
Regreso a la tierra de sus antepasados
Aydan nació en Australia y sus raíces croatas provienen de sus padres, Smiljan y Ana. Creció en el seno de una familia trabajadora en Melbourne, un entorno que, según él mismo señala, forjó los valores que hoy aporta al mundo de los deportes de resistencia extrema. Por consiguiente, esta iniciativa representa para él mucho más que un simple intento de batir un récord deportivo.
Para él, correr a través de Croacia supone también un regreso a sus raíces. Considera a Croacia como parte de su legado: un vínculo familiar y de sangre, un paisaje de recuerdos y el escenario donde dará continuidad a la herencia de su abuelo. De esta forma, su recorrido de 827 kilómetros entrelaza el deporte, la historia familiar y la identidad croata de un joven nacido a miles de kilómetros de la tierra de sus antepasados.
En los últimos años, Aydan ha convertido una pérdida personal en una fuerza impulsora. Tras el fallecimiento de su abuelo, encontró su camino en las ultramaratones y comenzó a recaudar fondos y a crear conciencia sobre la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). Ya ha completado varias ultramaratones, incluida una carrera de 56 kilómetros y varias de 100 kilómetros. Su último gran desafío fue la UTA100 en las Montañas Azules de Nueva Gales del Sur, una de las ultramaratones más exigentes del hemisferio sur.
Aydan no estará solo en esta desafiante travesía. Le acompaña un equipo formado por familiares, amigos, un coordinador de equipo, un videógrafo y un entrenador, con su esposa Georgia a su lado. Toda la iniciativa será documentada para garantizar que, más allá del reto deportivo, también quede registrada la historia humana que abarca la familia, la pérdida, la resistencia, la identidad y la fortaleza que hay detrás de cada kilómetro recorrido.



Desde el faro de Savudrija, donde dio los primeros pasos de este extraordinario viaje, hasta Punta Oštro, en el extremo más meridional de Croacia, Aydan recorrerá ciudades, pueblos costeros, puertos dálmatas y tramos exigentes a lo largo del Adriático. Su intento de establecer un récord mundial Guinness se transforma así en una historia mucho más amplia: la de un nieto que lleva consigo el recuerdo de su abuelo a través de la tierra de sus antepasados, la de un joven australiano-croata que conecta con sus raíces y la de la fortaleza necesaria para convertir una pérdida personal en una iniciativa capaz de ayudar a los demás.
Texto: FEC / Fotos: Danijela Anić y Barbara Buršić
