Uno de los objetivos de la visita, además del encuentro con los emigrantes, fue establecer una relaciones entre las facultades de Split y Houston, en lo que se trabajó junto con Philip Berquist, cónsul honorario de la Rep. de Croacia en Houston.

En el lejano 1901, Anthony Lucas afirmaba, a pesar del escepticismo general, que en Texas había yacimientos petrolíferos. Lucas descubrió el primer y mayor yacimiento en dicho estado americano, y en el monumento en su honor, en la ciudad de Beaumont, cerca de Houston, hay una frase que dice que, por mérito de Lucas, el descubrimiento de la nafta cambió el curso de la historia e introdujo a Texas en la industrialización y la era de la nafta, conviertiendo a toda América en una potencia mundial.
Anthony Lucas nació en Split, con el nombre de Ante Lucić, en 1855. Era hijo de Frano Lucić, de la isla de Hvar, constructor y dueño de barcos. De su isla natal se mudó primero a Split, y luego a Trieste. Después de terminar sus estudios secundarios, Ante estudió en el Instituto Politécnico de Graz, en el que fue colega de Nikola Tesla. Al terminar sus estudios, ingresó a la marina austrohúngara y llegó al grado de teniente. Debido a un hecho desafortunado, relacionado con su nacionalidad, decidió tomar una licencia por seis meses y visitar a su tío en los Estados Unidos. Entretanto, su tío había cambiado su apellido Lucić por Lucas, para que le fuera más fácil, lo que también hizo Ante. Poco tiempo después se casó con Caroline Fitzgerald y se instaló en Washington, donde comenzó su carrera de ingeniero.
Por cuestiones laborales llegó a Texas, donde encontró pruebas suficientes acerca de la existencia de nafta en dicho territorio, lo que confirmó con el yacimiento de Spindletop, que lleva el nombre de Lucas Gusher, es decir, el yacimiento de Lucas.
La gran distancia de su Split natal hasta los campos petrolíferos en Texas hizo que Lucas pase sus últimos días en Washington, donde falleció en 1921.

Relación entre facultades
Los dálmatas fueron los primeros en establecerse en los alrededores de Houston, más exactamente en el cinturón costero, viniendo allí desde Louisiana. En tiempos más recientes, Houston atrajo a especialistas de todos los perfiles, ya que allí se encuentra el conocido centro médico y universitario, además de la sede de la NASA.
En algún momento allí vivió el Dr. Luka Milas, ganador de la prestigiosa „medalla de oro“ de la Asociación americana de radiología terapéutica y oncología, de la que fue director del sector de radiación oncológica experimental en el Centro de tumores MD Anderson, de la Universidad de Texas.
Uno de los objetivos de la directora de la FEC filial Split en su último viaje a Texas fue establecer una cooperación entre las facultades de Split y Houston, tema en el que trabajó junto con Philip Berquist, cónsul honorario de la Rep. de Croacia en Houston. Para poder relacionar la Facultad de Electrotécnica, Ingeniería Mecánica y Construcción Naval, y la Facultad de la Marina, se organizaron reuniones en el Texas A&M University, cuyo decano, el Dr. Michael Benedik, es nieto del arquitecto zagrebiense Slavko Benedik, quien construyó las casas más hermosas de la secesión en nuestra ciudad capital. La cátedra de Sociología está a cargo del Prof. Dr. Stjepan Meštrović, nieto del escultor Ivan Meštrović. Ya que existe el deseo de relacionar los estudios artísticos, se hizo una visita a la Universidad de St. Thomas, para dialogar con el Dr. Ulyses Balderas, decano, quien mostró interés por los estudios de arte dramático y las ciencias sociales. También se llevaron a cabo reuniones en la Universidad de Houston con el Dr. William Flores y su equipo, y en la Moores Schoole of Music, con su decano Andrew Davis, y esperamos la llegada de sus representantes a Split en un plazo de un mes.

Asociaciones croatas y empresarios
En Houston se encuentra la asociación croata Lone Star Croatian Club, que nutre el patrimonio croata y las costumbres. La asociación cuenta con un grupo folklórico y los niños aprenden el idioma croata. Cada motivo de reunión es bueno. Así, el primer sábado de febrero se reunieron para mirar el Super Bowl. Con orgullo se destacó que los entrenadores de ambos equipos son croatas: Pete Carroll, del Seattle Seahawks, y Bill Belichick, del equipo ganador England Patriots. Además de ellos, el árbitro del campo de juego fue Bill Vinnovich, también croata, y el jugador del Patriots, Robert Ninkovich. En el club consideraron que había suficientes motivos para seguir el festejo con un cordero asado.
Después de Houston le siguió la visita a Austin, capital de Texas, para una reunión con Sarah Eckhart, primera dama recientemente electa del condado de Travis.
El diálogo se orientó hacia la apertura de asuntos entre el condado de Travis y el condado de Split-Dalmacia, y una eventual hermandad, en caso de que todo siga con su curso natural.
En Austin también hay empresarios croatas. Uno de ellos es John Obilinovic, de la ciudad chilena de Antofagasta, que se dedica al comercio de vinos chilenos. Se recibió en la Universidad de Texas, en Austin, y es hijo de John Obilinovic padre, quien fue durante muchos años presidente de la Asociación croata Sokol, en Antofagasta.
A Austin llegó también Jurica Balta, de Našice, a través de Los Ángeles, y su empresa Lifetime Media Groud se dedica al e-comercio del diseño en la web y el marketing en línea.
Asimismo desarrolló aquí su empresa Tanya Posavatz, quien organiza eventos y casamientos. En el pueblo de Pflugerville, en las cercanías de Austin, vive una pequeña comunidad de croatas de Bosnia, en la que se destaca el taller de costura Croata Design, de Ivka Krstanovic.
La partida a Dallas fue motivo de reunión con una comunidad croata más, con la que hasta ahora no habíamos establecido contacto. La misma se reúne en la iglesia St. Mary of Assumtion, en el vecino Fort Worth. La misa en croata es celebrada por el padre Mate Bižaca, sacerdote que cubre numerosas ciudades estadounidenses. Después de la misa, los croatas se reúnen en la sala parroquial, lo que hacen desde hace ya seis años. Su deseo es construir su propia capilla y dedicarla a Nuestra Señora de Međugorje, para no seguir teniendo que reunirse en iglesias americanas. Son conscientes de que para ello necesitan financiación, por lo que aceptan donaciones de cualquier parte del mundo. Además, buscan un lugar para fundar la asociación croata. Entre ellos se encuentran Tonko Vuko y Vlatko Granić, ex jugadores del club de básquet Split, y ahora estudiantes del Weatherford College.
En las cercanías de Dallas, en la ciudad de Plano, vive la familia Pavić, oriunda de los alrededores de Makarska. Sus antepasados, como la mayoría de los que partieron de dicha región, partieron a Nueva Zelanda. Allí nacieron los esposos Teressa y Gordon Pavich. Terresa, siendo joven, fue Miss Club Yugoeslavo en Auckland, en los años ochenta del siglo pasado. Por asuntos de trabajo, se mudaron a EE.UU. y ahora viven al norte de Texas con sus tres hijos.

Adriatica Village
En las cercanías de Dallas se encuentra el barrio McKinney, junto al lago Stonebridge, considerado prototipo del concepto más revolucionario en el desarrollo de inmuebles. El fundador e inversor de estas casonas urbanas en estilo retro es el americano Jeffroy Blackard. Se trata de réplicas de viejas casas dálmatas, con un confort total en su interior. Desde la isla de Brač fueron traídas piezas auténticas como campanas, por ejemplo, y las calles del barrio llevan nombres como Mediteranska, Dalmatinska, Istina. A pesar de su valor de un millón de dólares, la venta es exitosa. Jeffroy Blackard no oculta su entusiasmo con la costa dálmata y su arquitectura. Por eso, como él mismo dijo, construyó el barrio Adriatica Village, inspirado en Supetar y en honor a nuestra patria.

A nuestro regreso a Houston se llevaron a cabo varias reuniones organizadas por el cónsul honorario Philip Berquist, y fuimos recibidos en el grupo Great Houston Partnership, que obra como una cámara de comercio, acerca de lo que nos informó Bojan Vuković. En Texas se buscan productos croatas, pero también existe la idea de que hay miedo de exportar y comerciar con EE.UU. Esperamos poder convencerlos de lo contrario, después de ponerlos en contacto con el condado de Split-Dalmacia, con los empresarios y las facultades. Es justamente en dichos campos en los que se deben reforzar las relaciones entre los croatas emigrados y la patria.

Texto: Branka Bezić Filipović