En el Alumni Hall de la Universidad de Toronto en el St. Michael College se está preparando un coloquio croatológico motivador sobre el tema Perspectivas de la ciencia, la cultura y el idioma croata / Perspectives on Croatian Science, Culture and Language.

Gracias a la idea innovadora de la asociación croato-candiense AMCA, en la Universidad de Toronto, además de la mítica Waterloo, se estudia el idioma, la historia y la cultura croata. De momento, en el Alumni Hall de la Universidad de Toronto en el St. Michael College se está preparando un coloquio croatológico motivador sobre el tema Perspectivas de la ciencia, la cultura y el idioma croata / Perspectives on Croatian Science, Culture and Language. El coloquio está organizado por dicha universidad, por AMCA y los Estudios Croatas de la Universidad de Zagreb.
El jueves 6 de abril de este año el evento será inaugurado por Marica Matković, embajadora de la República de Croacia en Canadá; por Donna Tussing Orwin, vicedirectora del Departamento de Lenguas Eslavas y Literatura de la Universidad de Toronto; Krešimir Mustapić, actual presidente de AMCA Toronto, y realizador del programa de cooperación interuniversitaria de la que participó como profesor invitado y docente de los Estudios Croatas de Zagreb el Dr. Davor Piskač, creando cursos de metodología hace cuatro años. También participan del coloquio filólogos y artistas líderes como Vinko Grubišić, Joseph Schallert y Dubravka Zima, Aleksandra Srša Benko, el pedagogo músico premiado Edward J. Mavrinac, y la estrella de la Nanociencia, Igor Štagljar, nacido en Zagreb.
La historia comenzó una década después de la independencia de Croacia, a fines de la Guerra por la Independencia, y es única en su potencial innovativo en nuestra diáspora. Con la reorganización de la Sección de lenguas y literatura eslavas en la Universidad de Toronto, se desarrolló allí una transformación de los programas dedicados al idioma croata, la historia y la cultura de la generación Y. El presidente de AMCA, Nikola Demarin, aprovechó esa oportunidad para que el programa se enriquezca con nuevos cursos, y comenzó con las negociaciones que resultaron en la firma histórica del Acuerdo de Cooperación entre la Universidad de Zagreb y la Universidad de Toronto el 31 de julio de 2012. Además de ambas universidades, el acuerdo fue firmado por el Ministerio de Ciencia, Educación y Deporte de la República de Croacia, que participa en la financiación del programa, y por AMCA. El acuerdo fue certificado en el Rectorado de la Universidad de Zagreb el 21 de mayo de 2013, cuyas firmas determinan la continuación de la cooperación en tiempos en los que el idioma croata se ha transformado en uno de los idiomas oficiales de la Unión Europea y, gracias a la participación de los estudiantes y los excelentes resultados en Canadá, vale la pena continuar con la cooperación para beneficio de ambas partes. En beneficio de dicha necesidad, por lo menos cuando se trata de la economía verde y la industria cultural contemporánea y creativa, se ha firmado el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) entre la UE y Canadá, ratificado por el Parlamento Europeo el año pasado, y que Croacia, según los anuncios del ministro Davor Ivo Stier, firmará hasta fines de 2017.
Demarin da testimonio de que la visita a Zagreb por parte de la profesora Christine Kramer, de la Universidad de Toronto, fue clave en la decisión de introducir el nuevo curso dedicado a las ciudades mediterráneas del Adriático, desde Dubrovnik hasta Pula. Con la firma de dicho acuerdo, se creó una precondición para que un profesor de la Universidad de Zagreb por primera vez dé clases a alumnos canadienses. Desde el año lectivo 2012-2013, además de los dos cursos existentes, se introduce el nuevo – Las ciudades mediterráneas – , que junto con el Ministerio de Ciencias y Educación de Croacia, cofinancian AMCA Toronto y la Cámara de Comercio croato-canadiense.
El interés de los estudiantes por los tres cursos mencionados ha superado todas las expectativas, lo que da testimonio de la vitalidad de la comunidad craota de Ontario y el gran interés por Croacia entre los estudiantes de Canadá. La presencia de los Estudios Croatas en la mayor universidad canadiense, la Universidad de Toronto, incluida en la lista de las primeras veinte universidades del mundo, es un gran reconocimiento a la Universidad de Zagreb y, asimismo, el aporte más significativo de la AMCA Toronto a la protección de la identidad de la comunidad croata a largo plazo en el continente norteamericano. En los cursos croatas se inscribieron un 130% más de estudiantes que en años anteriores.
Es interesante mencionar que la mayoría de los alumnos se inscribieron en el curso Las ciudades del Mediterráneo. La industria creativa de la sección mediterránea de Croacia, de la UE y de Canadá cuentan con una fuente de potencial humano en dicho programa de estudios de la Universidad de Toronto, que tematiza las ciudades mediterráneas en relación a la cultura total del Mediterráneo.
En el semestre de invierno pasado, Dubravka Zima suplantó a su exitoso colega Piskač en la Universidad de Toronto. Ambos pertenecen a la Sección de Croatología de los Estudios Croatas. La profesora Zima explica a los canadienses lo atractivo del nuevo curso: „Comenzando desde las grandes civilizaciones antiguas en el Mediterráneo, a través de los desafiantes procesos de sus influencias culturales, de tomar y dar – hasta las interpretaciones culturológicas contemporáneas sobre el Mediterráneo como cuna de la cultura europea y el lugar de Croacia en ella – los conceptos futuros del mediterranismo han sido identificados e interpretados en sus realizaciones croatas. Las bases de la interpretación en este contexto son ciertamente las narraciones sobre las ciudades croatas del Adriático, ejemplificadas simbólicamente en la historia del paralelismo histórico entre dos ciudades estado adriáticas clave, Venecia y Dubrovnik, en cuya relación compleja y ambivalente la historia cultural medieval y post medieval cultural y política del Mediterráneo se ve reflejada“.
Esperamos que el curso Perspectivas de la ciencia, la cultura y el idioma croata refuercen estas reflexiones.

Programa

Texto: Vesna Kukavica