Ina Vukić viajó a Zagreb por invitación de la Dra. Esther Gitman, de EE.UU., quien recibió el premio „Amiga de Croacia“. En los años noventa, esta autora de numerosos libros y artículos periodísticos tanto en Croacia como Australia, ayudó a la patria a través del trabajo humanitario. 

Ina Vukić, destacada blogger y columnista de la emigración croata, desde hace décadas vive en Sydney, como ella misma lo dice, vidas paralelas – una es su vida diaria australiana, y la otra es la croata. En los años 90, a través del trabajo humanitario, juntó ayuda para las víctimas de la guerra tanto en Croacia como en BiH. Es autora de varios libros sobre la migración y las vidas „paralelas“, y de un sinnúmero de artíulos para periódicos, tanto en Croacia como en Australia. Es psicóloga de profesión, y desde hace años „disecciona“ cuidadosamente todo lo relacionado con Croacia, su política y su sociedad a través de su blog. En su reciente viaje a Croacia, hemos dialogado con ella.

¿Cuál es el motivo de su viaje a Croacia?

– Hace varios meses la Dra. Esther Gitman, de los EE.UU., quien se dedica a la investigación sobre el Cardenal Alojzije Stepinac y su rol en la salvación de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, me invitó a venir a Zagreb el 8 de marzo como su invitada durante la recepción del premio „Amiga de Croacia.

Desde hace años le ayudo en su trabajo. Nos conocimos personalmente en Sydney cuando, hace tres años, yo había organizado un encuentro en la biblioteca nacional en la que participaron científicos y académicos, y donde ella presentó su trabajo. Desde hace varios años me preocupa el relativamente poco esfuerzo que se invierte en construir una relación entre la patria y la diáspora, por lo menos esa es mi impresión. A pesar de la creación de la Oficina Gubernamental para los Croatas en el Exterior, ocurrida hace varios años, que cuenta con el asesoramiento de cincuenta personas de la diáspora croata, me pareció que no hay un avance en la cooperación a un amplio nivel. Sí lo hay a nivel individual, pero no existe un sentido de comunidad. Es decir, la diáspora sigue sintiéndose como que no es parte de Croacia. Vine para „registrar“ personalmente esta situación, la posición de Croacia hacia la diáspora, y ya estoy percibiendo conclusiones interesantes a las que he llegado en estos diez días de estadía.

¿Cuándo estuvo en Zagreb por última vez y qué ha cambiado desde entonces?

– Pasaron cinco años. Entretanto no hubo oportunidad de venir, debido a la cantidad de obligaciones laborales. Pero mi hija estuvo tres veces, incluso participó durante seis meses del Croaticum, para perfeccionar el idioma, que fue para ella una muy buena experiencia. Ella trabaja en Australia como asesora de medios. Es periodista, y ahora está cursando una maestría de Relaciones Internacionales.

En cuanto a Zagreb, lo primero que me impresionó fueron las fachadas restauradas y ordenadas, me sorprendieron gratamente. El frente es muy importante. Zagreb ya no tiene tantas fachadas en mal estado, se ve que hay inversión, que se trabaja y construye. Me encantó también la actitud amistosa y la serenidad de mucha gente, su bienvenida.

¿Qué es lo que la motiva para, como blogger y columnista, ser tan activa e interesarse por Croacia desde la lejana Australia?

– Creo que el motivo fundamental es el amor hacia la patria. A pesar de estar fuera del país desde hace décadas, todavía soy croata. No puedo ser australiana, me asimilé, tengo amigos, tengo un trabajo, siempre lo tuve. Sin embargo, llevo conmigo el amor hacia Croacia. Por eso me apena y me choca cada mentira y ataque injusto hacia Croacia por lo que, a través de blog y los artículos en inglés, trato de defenderla. También intento analizar cómo poder ayudar y atraer a la segunda y tercera generación que no está „unida“ a Croacia, pero es croata. Se trata de miles de personas que escriben correos eletrónicos contando que sus bisabuelos y abuelos eran croatas, que quisieran saber más, agradecen…

Sin embargo, creo que a Croacia le falta una estrategia nacional para la democratización de la sociedad. Las estrategias, según mi opinión, cambian a medida que lo hacen los gobiernos y los ministros. Y cuando se tiene una estrategia nacional, ésta no se puede cambiar, salvo en algunas pequeñas cosas. Esto es lo que falta, por lo menos es lo que yo veo. Y los sigo a diario. Diría que vivo a Croacia desde afuera, es una vida paralela que no puedo evitar.

Más información en www.croexpress.eu

Texto y fotos: Zoran Stupar