En la feria Interliber de este año hablaron sobre el libro de Óscar Barrientos Bradasic la traductora Željka Lovrenčić y la editora Grozdana Cvitan, quien elogió especialmente los cuentos del autor.

Recientemente ha sido publicada la traducción al croata de la primera novela y seis cuentos del escritor chileno de raíces croatas Óscar Andrés Barrientos Bradasic (39), editados conjuntamente por AGM – filial del Zagrebački holding, y la Fundación para la Emigración Croata.

La traducción está firmada por una buena conocedora de la literatura chilena: la Dra. Željka Lovrenčić, quien el año pasado en la cátedra de Estudios Croatas en Zagreb defendió su tesis doctoral en el campo de la Croatica española. Se trata de una prosa contemporánea interesante, titulada „El viento es un país que se fue“, cuya fábula descibe los acontecimientos en la ciudad chilena Puerto Peregrino, donde el viento arrasa con todo lo que encuentra. El personaje principal es el maldito poeta Aníbal Saratoga, quien vive allí e intenta conocer sus raíces místicas para poder sobrellevar mejor los desafíos de la actualidad. Saratoga descubre al legendario épico Azimut y parte en su búsqueda. La figura central del libro épico es el héroe León de Abril y sus guerreros, que creen en la naturaleza vengativa del viento. Esta novela advierte de forma única que el mundo contemporáneo ha perdido la ilusión.

El profesor universitario y escritor de raíces croatas, Óscar Andrés Barrientos Bradasic, nació en Punta Arenas, en 194. Se doctoró en la Universidad de Salamanca. Vive en Valdivia, donde trabaja como profesor universitario de Literatura. Ha sido premiado por su poesía y su prosa. Hasta el momento ha publicado también cinco libros de cuentos.

Grozdana Cvitan, Editora en Jefe de la Editorial AGM de Zagreb, ha reconocido en Bradasic un escritor en ascenso, y ha aceptado la iniciativa de la FEC de continuar afirmado en Croacia la prosa contemporánea de este escritor de raíces croatas.

Hasta el momento se han publicado, en el marco de esta valiosa iniciativa literaria, las traducciones de la novela alemano-croata de la autora Jagoda Marinić (2009), del escritor chileno-croata Ramón Díaz Eterovic (2010), de Juan Mihovilovich (2007), de Eugenio Mimica Barasi (2006), y de la escritora australiana de raíces croatas Morgan Yasbincek (2011). La iniciativa es el resultado directo del proyecto de la FEC que ya lleva seis años en marcha, denominado Hrvatske knjige izvan Hrvatske (Los libros croatas escritos en la emigración) que, en el marco de la obra editorial, presenta cada año la producción literaria de la emigración croata de los países transoceánicos, las minorías croatas de Europa central y SE y de los croatas de Bosnia y Herzegovina en la feria de libro Interliber.

Durante la presentación del libro de Óscar Barrientos Bradasic, quien trabaja como profesor universitario de Literatura en Valdivia, hablaron en Interliber la traductora Željka Lovrenčić y la editora Grozdana Cvitan.

– Óscar Barrientos Bradasic es autor de dos novelas poco comunes, incluso para los hispanoamericanos. La primera, traducida para esta ocasión, titulada El viento es un país que se fue (Vjetar je zemlja koje više nema, 2009.), nos lleva a una lejana región mítica a la que se puede viajar solamente desde el Puerto Peregrino. Desde aquel lugar ficticio también seguimos las aventuras de la segunda novela de Bradasic: Quimera de nariz larga (Dugonosa neman, 2011.). Tanto en ella como en los brillantes cuentos de Bradasic seleccionados para la Trilogía de Puerto Peregrino, el personaje principal es Aníbal Saratoga, un borracho empedernido, poeta, bohemio, que ama la vida nocturna y la poesía épica. Es, asimismo, un divertido entretenedor y un investigador incansable de las calles de la ciudad, ubicada probablemente en el Estrecho de Magallanes.

La novela pertenece, asimismo, a la literatura regional y nacional, y constituye „un símbolo de la unidad hispanoamericana, una suerte de contraparte del Canal de Panamá, con lo que se destaca la unidad histórico-cultural de Latinoamérica“, opinión del crítico chileno Marcelo Mellado, con la que concuerdo. Sin embargo, siguiendo la mejor tradición de la literatura mundial sobre las aventuras de mar y no sólo sobre ellas, la novela traducida de Bradasic, El viento es un país que se fue, es aun más que eso: es una obra universal. Nos recuerda un poco a los libros de Melville y Conrad, a las de Francisco Coloane, en la Odisea de Homero. Tiene similitudes con las obras de Kazantzakis y Borges, y con las Aventuras de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe. Este viaje imaginario es una oda a Chile y a su belleza, una crítica a su sociedad y una referencia al no siempre hermoso pasado de dicho país. O, como dice el autor Óscar Barrientos Bradasic, es „una historia sobre un libro, una mujer y un barco“ – destacó en Interliber la traductora Željka Lovrenčić.

En la segunda novela de Bradasic, Quimera de nariz larga, continúa el ambiente fantástico de las historias del autor y de su debut. Los personajes principales son un ufólogo gordo, una mujer fatal con un gato en su hombro, un vecino saxofonista loco, un economista de renombre, un dictador de ópera cruel, y un poeta que vive en las cercanías de la Antártida – destacó la traductora Lovrenčić.

En otras palabras, el novelista Bradasic intenta construir puentes que pueden ser reconocidos y disfrutados entre la poesía y el relato fantástico, entre cuentos sobre aventuras de mar y la ciencia ficción, y la novela gótica y el diario. También en esta novela aparece el poeta Aníbal Saratoga, quien vatga por las calles de la ciudad al sur de Chile, en un espacio de un sinnúmero de leyendas que han existido desde siempre en el territorio magallánico. Esta obra tampoco habla solo de un espacio misterioso y lúdico. También se menciona en ella la historia chilena y la realidad, y la eterna lucha por el poder.

En el libro de Óscar Barrientos Bradasic en idioma croata han sido publicados seis cuentos seleccionados: Čovjek s dvije sjene (El hombre que tenía dos sombras); Muza i strašilo (La musa y el espantapájaros); Smrt ima kopčeva krila (La muerte tiene alas de gavilán); Razbijanje tužnih zrcala (La ruptura de los tristes espejos); Let onkraj otoka (Un vuelo más allá de la isla) y Simbolična strvina (La heráldica de la carroña), además de la novela El viento es un país que se fue (Vjetar je zemlja koje više nema, AGM & HMI, 2013.), destacó la editora Grozdana Cvitan.

La novela El viento es un país que se fue (Vjetar je zemlja koje više nema) cuenta con cuatro partes: Azimut, En el territorio de los cincuenta furiosos, Kerguelen y Epílogo. Después de las aventuras vividas por Aníbal Saratoga tras Azimut en el Epílgo, nuestro poeta regresa al lugar del que había partido: a Puerto Peregrino. Con su regreso termina esta novela con un simbolismo de varios niveles, con el cual se deja el mensaje al lector de que el mito es lo único que sobrevive en la literatura; sólo con él puede mantenerse la utopía. Puesto que se rata de un viaje mágico y onírico, la ciudad del fin del mundo – Puerto Peregrino -, representa la puerta hacia el mito que conocemos en el libro Azimut, cuyo protagonista es León de Abril. El mito se ha renovado a través de dicho libro.

El crítico Adolfo Couve considera que esta obra habla, ante todo, de la literatura chilena que dialoga con arquetipos; es una obra que, de una forma lírica, debate sobre el arte y el artista mientras que, ante nuestras miradas, desfilan marineros inmortales, ciudades perdidas y bares en los que bailan las odaliscas, como aquella de la que se enamora el poeta Saratoga.

Texto: Vesna Kukavica