En el Festival Internacional de Cine en San Pedro, Croacia se presentó con dos películas premiadas, y la Fundación para la Emigración Croata participó con el documental Veterani Hajduka. La proyección fue acompañada por la klapa Izvor de Los Ángeles.

 

 

Hace nueve años, en San Pedro, California, se fundó el Festival Internacional de Cine. Por eso, no es casualidad que Amy Lemisch, Directora de la Comisión Cinematográfica de California haya expresado su agradecimiento por el aporte hecho por la comunidad local de San Pedro. Agregó que dicha ciudad merece tener su propio festival de cine, cuya directora es Ziggy Mrkich. La comisión del festival también está integrada por Maya Bristow y Frane Jerković, del Centro Cultural Croata en San Pedro que, junto con la Sección de Cultura de la ciudad de Los Ángeles y otras, fue uno de los auspiciantes del festival. En el festival de este año, del 12 al 14 de octubre, se proyectaron 34 películas, provenientes de Suiza, Canadá, México, Colombia, Rep. Checa, Hungría, Polonia, Croacia y EE.UU. Croacia se presentó con dos películas premiadas: el largometraje Noćni brodovi y el cortometraje Get a move on. La Fundación para la Emigración Croata participó en el festival con el documental Veterani Hajduka (Los veteranos del Hajduk), y la proyección fue acompañada por la klapa Izvor de Los Ángeles. 

La inauguración del festival se llevó a cabo en el Warner Grand Theatre en San Pedro, y pasaron por la alfombra roja Janice Hahn, miembro del Congreso americano, y Carmen Trutanich, fiscal general de la ciudad de Los Ángeles. 

Al término del festival y de la presentación del libro sobre los veteranos del club Hajduk, comenzaron las reuniones entre la Directora de la FEC filial Split y las asociaciones croatas. En nombre de la asociación Sveti Duje, que reúne principalmente a los oriundos de Split, se acordó con Mirjana Tomić la organización de la festividad del Santo Patrono el próximo año. Durante la fiesta anual, dicha organización reúne fondos destinados a ayudar a diferentes asociaciones en la ciudad natal, y hasta el momento han hecho donaciones a la Asociación Lastavice, a los Hogares Mileva Tomić, Slava Raškaj, a la Asociación de Ayuda a los Autistas, y otras.
También se visitó el Club americano-croata en Las Vegas, a las afueras de San Pedro, fundado por Goldie Zrna en los años ochenta del siglo pasado. Desde fines de los noventa, los integrantes del club son en su mayoría croatas oriundos de Bosnia. El presidente de la asociación es Tomislav Buntić, nacido en los EE.UU. La institución cuenta con por lo menos 260 familias croatas en Las Vegas, lo que significa que la cantidad de croatas en dicha ciudad podría superar los mil.
A principios de noviembre se llevará a cabo el 26° Festival Tamfest, en el Hotel Flamingo, organizado por la Hermandad croata. En el mismo participarán 14 grupos de folklore, en su mayoría de la costa este y de Canadá, y 12 conjuntos de támburitzas, y la klapa Izvor de Los Ángeles. Los miembros del Club americano-croata de Las Vegas ya han respondido al pedido de ayuda para organizar el evento, aunque en su ciudad no cuentan con una filial de la Hermandad.
Los croatas de Las Vegas tampoco tienen una iglesia propia, pero tienen misa en idioma croata, gracias al esfuerzo del Padre Mato Bižaca, de Postira, Delegado de la Iglesia Católica para los EE.UU. y Párroco en la Iglesia de San Antonio en Los Ángeles. La Iglesia se encuentra en el centro de dicha ciudad, y fue construida en 1910, en el lugar en el que se enconatraba en aquel entonces una gran comunidad croata, que con el tiempo fue dejando el lugar, que ocuparon los chinos. En la Iglesia de San Antonio se enseña catequesis, folklore y deporte, a pesar de que para la mayoría de los croatas, el lugar ya no se encuentre al alcance de la mano. Don Mate Bižaca también recorre las comunidades croatas en otros lugares. Además de celebrar misa en Las Vegas, también lo hace en San Diego, en Phoenix, Arizona, y en Denver, Colorado. Al norte de California, en la ciudad de Sacramento, existe una comunidad croata muy activa, en el marco del Centro Cultural americano-croata. Su presidente es Milan Matošević, y sus vicepresidentes son John Susac y Andrija Topic. Junto con el eficiente secretario Mike Zupan y el tesorero Steve Matulich, abogado, el Centro se destaca por la organización de eventos culturales de calidad, destinados a promocionar el patrimonio croata y a Croacia en general en los EE.UU.
Hace 30 años comenzaron a organizar un gran festival llamado Croatian extravaganza, en el que, año a año, participan grupos de folklore y támburitzas de diferentes partes de los EE.UU., además de invitados provenientes de la Patria. Este año, el invitado especial fue Đani Stipaničev. Previo al festival, se lleva a cabo un desfile de todos los participantes en trajes típicos, se cantan los himnos, se ofrecen comidas típicas croatas.
El Centro cultural americano-croata fue creado en los años setenta del siglo pasado. Hoy cuentan con un edificio con jardín, en el que hay una fuente y bancos, que tienen tallados los nombres de los donantes.
Los croatas de Sacramento demostraron su fuerte unión con sus raíces aún antes de la construcción de la sede, ya que en 1989 crearon la Fundación Educacional Croata. Los fundadores fueron Branko Barbir, Anthony Ujdur, George Kumparak y Bob Bronzan. Durante los primeros 20 años, gracias a la Fundación, pudieron educarse 115 jóvenes croatas. Su presidente es Nina Jurjević, y la vicepresidente es Mary Ann Pavic. La Fundación organiza conciertos, que cuentan con mucho público, para juntar fondos para becas. En el concierto de este año, llevado a cabo el 14 de octubre, actuaron Luka Šulić y Stjepan Hauser, con su conjunto 2 Cellos.
El Centro cultural americano-croata tiene como objetivo mantener el alto nivel en el futuro, pero desea aumentar la actividad, especialmente la relacionada con los jóvenes, quienes aprenderían el idioma croata y el folklore. La tradición es aquí algo que se respeta y en lo que se invierte, para que lo hereden las futuras generaciones.

Texto: Branka Bezić Filipović