La editora de esta serie trilingue de la FEC es Vesna Kukavica. Este volumen, que une diez países y cuatro contientes, cuenta con 400 páginas organizadas en ocho unidades temáticas, 34 estudios de autores independientes dedicados a las prácticas culturales de los migrantes croatas modernos e ilustradas con numerosas fotografías.

La reciente edición del Anuario para la Emigración Croata 2014 contiene treinta y cuatro estudios de autoría independiente dedicados a las prácticas culturales de los migrantes croatas contemporáneos. La editora de esta serie trilingue de la FEC es Vesna Kukavica. Este volumen, que une diez países y cuatro contientes, cuenta con 400 páginas organizadas en ocho unidades temáticas, ilustradas con numerosas fotografías. Los artículos han sido escritos por renombrados especialistas, tanto nacionales como extranjeros: H. Sablić Tomić, D. Rosandić, A. Z. Kinda-Berlakovich, D. Gjenero, M. Knezović, B. Perić, S. Kale, V. Grubišić, V. Bailey, E. Zelić, G. Cvitan, S. Vulić, S. Švec Španjol, W. F. Lalich, I. Čizmić, G. Borić, N. Barić, R. March, E. Marin, T. Rudež, I. Buljan, Ž. Lovrenčić, O. Ljubišić, Ž. Holjevac y otros.
El estudio más exhaustivo corresponde a dos etnólogas de la Facultad de Filosofía de Zagreb: Marijeta Rajković Iveta y Martina Mišetić, quienes investigaron acerca de la región croata con población más dispersa desde el punto de vista cultural-antropológico: el condado de Lika-Senj. Este estudio abre al lector un nuevo camino en el conocimiento de un segmento del espacio etno cultural croata.
A esta temática se unió asimismo el destacado etnomusicólogo americano Richard March, quien en el Anuario reflexiona acerca de los recientes cambios tecnológicos y políticos que influyeron en la tradición de la creación e interpretación musical de las tamburitzas croatas en los EE.UU. de América. Dando ejemplos concretos, debate sobre la unificación de estilo como resultado del aislamiento cada vez menor de la tradición de támburas en Norteamérica respecto de Croacia y Vojvodina, de donde proviene, y entre las comunidades croatas separadas geográficamente en las que desde hace más de un siglo viven músicos de raíces croatas. Menciona también el mejoramiento en la comunicación gracias a la disponibilidad de páginas de internet, música que se puede escuchar en línea, y teléfonos móviles, televisión satelital y viajes en avión a precios accesibles.
La Asociación solidaria y educativa croato-eslava fundada por nuestros emigrantes en las cercanías de la mina de plata en Boulder (Australia occidental) hace exactamente un siglo es la primera organización eslava que tuvo sus espacios en Australia antes de la Primera Guerra Mundial – relata Walter F. Lalich, dálmata australiano, Profesor en la Universidad Macquarie, Sydney. Este lugar fue durante décadas un hogar para los inmigrantes marginalizados, en tiempos de la fiebre de oro, que hacían los trabajos más pesados como mineros y leñadores. La propiedad aún existe, pero cambió su uso y sus usuarios: ahora es una iglesia. Se trata de un lugar con indudable valor histórico, que da testimonio del sendero dorado de nuestros trabajadores bajo la Cruz del Sur, cuya sangre, sudor y lágrimas han quedado marcados en el desarrollo cultural de Goldfield con sus hechos locales, comunales, nacionales y mundiales. Este trabajo científico de fuente advierte sobre los factores de la creación de la asociación en 1913, pero también sobre los desafíos con los que se enfrentaba la misma en las circunstancias tecnológicas, sociales e ideológicas.
El Anuario incluye un interesante estudio del campo de la geografía humana, de la autora Marija Galić, quien reconoce las características específicas de la geografía americana y europea, importantes para la estructura narrativa de las novelas embebidas en la especial experiencia migrante de tres escritores croato-americanos: Edward Ifkovic, Josip Novakovich y Mary Helen Stefaniak.
El colaborador permanente del Anuario de la FEC, el publicista Gojko Borić, de Alemania, hace referencia a la obra de los emigrantes croatas en la capital de España, primera revisión sistemática de este tipo. Los croatas llegaron a Madrid después de la Segunda Guerra Mundial y de una serie de procesos injustos, logrando allí la paz y el derecho a la educación y la creación.
El Anuario trae la primera revisión completa de la comunidad croata en Polonia, de mano de Slaven Kale (Instituto Ivo Pilar). Actualmente vivien en Polonia cerca de trescientos miembros de nuestra comunidad. Además de la Embajada de la Rep. de Croacia, varios consulados honorarios y la misión católica, en Varsovia funciona la Asociación polaco-croata y la Escuela croata.
El Anuario hace un seguimiento constante de los descubrimientos de los científicos croatas en el mundo. Tanja Rudež, colaboradora permanente de la FEC, destaca en esta serie a dos naturalistas de excelencia: Bojan Žagrović e Iva Tolić-Nørrelykke. El primero es miembro del grupo de investigación de los Laboratorios Max F. Perutz (MFPL) de la Universidad de Viena como exitoso biólogo informático, matemático, biofísico y químico – un científico multidisciplinario, considerado como una de las treinta futuras estrellas de la ciencia mundial. La científica Iva Tolić-Nørrelykke, directora de proyectos de prestigio desde 2005 en el Instituto Max Planck, en el campo de la biología molecular y celular, y la genética, en Dresden, sorprendiendo a la comunidad científica mundial con la famosa levadura inmortal. Después de numerosos proyectos financiados por la Fundación alemana para la ciencia, nuestra estrella científica tiene la intención de volver a su Zagreb natal. Junto con el Dr. en Física Nenad Pavin, trabaja en un proyecto conjunto en el marco del Fondo Jedinstvo uz pomoć znanja (Unidad a través del conocimiento) del Ministerio de Ciencia, Educación y Deporte.
En breve, las unidades temáticas Los signos de los tiempos, Horizontes de la Croatística, Puentes, Historia, Herencia, Espiritualidad, Ciencia y Nuevos libros, cuentan con un contenido muy variado sobre nuestras estrellas de la ciencia y la literatura, la lingüística, el arte desde el modernismo de élite (en la foto de tapa la mítica Penelopa B. Čikoša, 1903), hasta los performadores contemporáneos. No han faltado las historias típicas relacionadas con los desafíos de las familias croatas en los lejanos meridianos y paralelos.

Texto: Marija Matković