El público fue saludado por la presidente de la Unión de Asociaciones Croatas en Suecia, Diana Vukušić, y hablaron sobre el autor Elizabeta Glasnović Raguž, Ljerka Galic, de la FEC, y Vladimir Rozijan

Paseando por la ciudad, después de visitar la exposición sobre el Titanic, en el que en 1912 viajaron también treinta croatas, la autora de este texto vio en un gran panel electrónico la noticia sobre la inauguración de la exposición del pintor croata Kristian Kreković.
El 20 de octubre, en los espacios de Europaporten, en Malmö, todos los presentes fueron saludados por Diana Vukušić, presidente de la Unión de Asociaciones Croatas en Suecia. Sobre Kristian Kreković, artista en el verdadero sentido de la palabra, hablaron también Elizabeta Glasnović Raguž, que con su ayuda se encontraron obras de colecciones privadas; Ljerka Galic, directora de la Sección de Patrimonio Cultural de la Fundación para la Emigración Croata, y Vladimir Rozijan, quien conoció personalmente al artista. El evento fue inaugurado por la embajadora de la República de Croacia, Anica Djamić.
En esta exposición, en la que se presentaron al público once retratos y dos paisajes, fue una oportunidad excepcional para ver retratos de colecciones privadas de quienes heredaron dichas obras.
Este pintor croata-peruano, como él mismo se denominaba, además de ser pintor, era arquitecto. Nació a orillas del río Bosna, en el pueblo de Koprivna. De allí partió para Maglaj y Tuzla, en donde fue pianista, violinista y director. También fue un hijo responsable. Terminó sus estudios de pintura en 1925, en Viena. Tres años más tarde pasó a ser miembro de la Asociación de Pintores de Francia, y ese mismo año recibió la medalla de oro en Bordeaux y un reconocimiento público por su obra durante la exposición de arte internacional. Hasta 1966 viajó varias veces a Perú, donde encontró inspiración para sus nuevas obras entre los campesinos del lugar.
Una calle de Tuzla lleva hoy su nombre, así como la galería del monasterio franciscano de dicha ciudad, y el museo y el parque en Palma de Mallorca.
Se presentaron al público un total de once retratos y dos paisajes, que brindaron una oportunidad excepcional para ver obras de colecciones privadas de los herederos de las mismas.

Texto: Vlatka Glasnović 

    

PHOTOS

1. Diana Vukušić, presidente de la Unión de Asociaciones Croatas en Suecia
2. Ljerka Galic y un paisaje de Kreković
3. Los herederos de la familia Shmitz
4. La directora de la Sección de Patrimonio de la Emigración en la Fundación para la Emigración Croata, Ljerka Galic, con los retratos expuestos
5. Elizabeta Glasnović Raguž, coordinadora y organizadora de la exposición
6. La exposición fue inaugurada por la embajadora de la Repúlica de Crocia, Anica Djamić