Como lo hace desde hace más de diez años, la Fundación para la Emigración Croata filial Dubrovnik organiza un „Encuentro de los oriundos de Dubrovnik de la emigración“. 

A través de este proyecto, los dálmatas de Nueva York comenzaron a brindar ayuda a su lugar natal, a través de ayuda monetaria a enfermos y necesitados. Este año, el club „Dubrovnik“ de Nueva York, a pesar de sus grandes preparativos por las celebraciones del 75° aniversario de la fundación del club, hizo entrega de una donación a Ivana Švarc, una niña enferma, y a la Parroquia de San Blas en Ston, para su renovación.

El „Encuentro de los oriundos de Dubrovnik de la emigración“ reúne a numerosos emigrantes dálmatas que llegan de todos los continentes. Además de la importancia humanitaria, es una oportunidad para reunirse, hacer nuevos amigos, intercambiar experiencias, acordar formas de cooperación, y conocer a los representantes de las instituciones de la ciudad y del condado. El encuentro es presenciado por el intendente y sus colaboradores, los representantes del Condado y los representantes ante el Parlamento Europeo. El objetivo del proyecto es reunir al mayor número de emigrantes, en época de verano, en una reunión que tiene también una gran significación por las valiosas donaciones que se realizan. Los fondos se reúnen en las fiestas organizadas en Nueva York , especialmente en la Fiesta de San Blas, y por supuesto en otras reuniones donde se organizan subastas de cuadros, o loterías. Los cuadros son donados por pintores croatas de renombre, a los que se les entrega un diploma de agradecimiento el día del Encuentro de los emigrantes, como símbolo de agradecimiento.

Además, en el marco del Encuentro de los oriundos de Dubrovnik de la emigración“ se organizan otros programas, conciertos, presentaciones de libros, exposiciones, todo lo que nuestros emigrantes durante el verano puedan disfrutar relacionado con la emigración y organizado por la Fundación para la Emigración Croata, además de los programas culturales de la ciudad. De esta manera, nuestros emigrantes participan en las actividades que enriquecen las ya ofrecidas por la ciudad, y demuestran que fuera de Croacia también hay personas talentosas. Y como el talento croata es reconocido especialmente en el mundo, la Fundación para la Emigración Croata, a través de sus programas de verano y durante todo el año, intenta conservar a través de sus actividades la identidad de los emigrantes croatas a través de la protección del idioma croata, las exposiciones, los programas musicales, las presentaciones de libros, y la cooperación internacional.

Texto: Maja Mozara; Fotos: Stjepo Kaleb i Vedran Pervan/Dubrovački dnevnik