El Jardín croata en Cleveland es el único parque memorial a cielo abierto en el continente norteamericano, que dará testimonio a las nuevas generaciones nacidas en EE.UU. y a la opinión pública norteamericana del aporte imborrable de los inmigrantes en la construcción del Nuevo mundo moderno.

Los croatas de Cleveland y sus alrededores ahora pueden disfrutar de la belleza del recientemente construido Jardín cultural croata / Croatian Cultural Garden, que según las ideas y la generosa ayuda financiera de nuestra numerosa comunidad, le dio forma el arquitecto paisajista Jim McKnight. Ubicado en el Parque Rockefeller, se encuentra en el marco de los Jardines culturales de Cleveland / Cleveland Cultural Garden Federation.
Los Jardines culturales de Cleveland, de tradición casi centenaria, cuentan con veintisiete jardines étnicos, presentan la riqueza de la diversidad de las naciones inmigrantes que viven en la capital americana del estado de Ohio. Habló sobre este proyecto la presidente del Museo y la biblioteca del patrimonio croata / Croatian Heritage Museum and Library, Branka Malinar, quien destaca que la comunidad croata se comprometió con gran fuerza y que el resultado es un hermoso parque.
El Museo y la biblioteca del patrimonio croata / Croatian Heritage Museum and Library fueron fundados hace seis años. Una comisióne especial inició la construcción, la recolección de material, y la forma del Jardín cultural croata, en el marco del conocido Parque Rockefeller en Cleveland (Ohio). La parcela elegida, que se encuentra en la sección histórica del Parque Rockefeller, es de un tamaño de dos hectáreas. Se encuentra entre las parcelas de los Parques culturales húngaro y judío, en Martin Luther King Jr. Drive e East Boulevard, es decir, se extiende desde MLK Blvd. hasta el East Blvd. Hace cinco años, más exactamente el pasado 10 de enero de 2010, se llevó a cabo una reunión presenciada por cerca de 125 croatas, quienes dieron muchas ideas sobre la forma visual del Jardín. Pronto comenzó a reunirse el dinero necesario entre la comunidad, para que las ideas sobre la forma del Jardín se desarrollaran sin interrupciones. Edward & Catherine Lozick Foundation, cuyos fundadores son oriundos de Brač, dieron la mayor donación, dijo Branka Malinar.

La construcción del Jardín cultural craota comenzó en abril de 2011, y se desarrolló en dos fases, terminadas con éxito el verano pasado por lo que, en estos próximos días estivales, las puertas del Jardín permanecerán abiertas, continúa la presidente Malinar. Entre las obras de arte al aire libre, se encuentran las réplicas de la monumental pila bautismal de Višeslav, y la escultura de la Madre de los Inmigrantes, obra del escultor croata Josip Turkalj (Rakovica kraj Slunja, 1924 – Cleveland, 2007) cuyas creaciones fueron hechas durante medio siglo en EE.UU., y quien durante dos décadas dio clases de escultura en la Academia Gilmore, en Cleveland. En la base de la escultura de bronce se han tallado tres símbolos de la identidad de la nación croata, que unen simbólicamente la cultura antigua croata desde el siglo VII hasta la actualidad: el pleter, la escritura glagolítica, y el escudo nacional, y una frase cuyo texto da testimonio del patriotismo y la filantropía de los inmigrantes: „Los croatas de Cleveland y sus alrededores dedican, tanto esta estatua de la Madre de los Inmigrantes como este jardín, a todas las madres que llegaron a esta tierra buscando la libertad para ellas mismas y para los suyos“, explicó Branka Malnar.
La Asociación americano-croata donó los fondos para la elaboración de la réplica de la pila bautismal del príncipe Višeslav, y la familia de Ivan, Slavko y Nikola Katica fueron los encargados de su dificultoso transporte a Cleveland. La pila bautismal de Višeslav simboliza el comienzo de la cristiandad en Croacia, que nuestros antepasados traspasaron en sus almas a EE.UU. En tamaño natural, la réplica decora el Jardín de Cleveland. El padre Mirko Hladni bendijo la escultura, y el intendente de la ciudad, Frank Jackson, dirigió unas palabras ante la presencia de numerosos ciudadanos y asociaciones culturales y artísticas de raíces croatas, que presentaron un programa el 10 de agosto de 2014, concluye B. Malinar.
El Jardín croata en Cleveland es el único parque memorial a cielo abierto en el continente norteamericano, que dará testimonio a las nuevas generaciones nacidas en EE.UU. y a la opinión pública norteamericana del aporte imborrable de los inmigrantes en la construcción del Nuevo mundo moderno. En la transmisión de numerosas culturas, al igual que en la croata, la imagen del cielo en la tierra se hace realidad en el símbolo del Jardín en el que el hombre crea en armonía con la naturaleza. Por otro lado, el Jardín se muestra a los inmigrantes como una metáfora de la tendencia humana natural hacia el retorno al paraíso perdido. Este retorno simbólico se hizo realidad para la comunidad croata de Cleveland a comienzos de la segunda década del siglo XXI, cuando finalmente los perfumes de la Madre Patria aparecen cada primavera en el Jardín recientemente construido – aunque nuestra gente haya tenido ese pensamiento en su corazón desde hace más de ocho décadas. Los primeros croatas de Cleveland llegaron en olas migratorias hace más de 120 años, entre 1887 y 1890. La mayoría de ellos llegó en una segunda ola migratoria entre 1945 y 1970. En la actualidad, en Ohio vive una comunidad de más de setenta mil croatas americanos. Los historiadores de las migraciones han registrado cerca de cincuenta organizaciones croatas en dicha ciudad, dos parroquias, dos hogares nacionales, una escuela de idioma croata, cuatro programas de radio, y varias asociaciones culturales y artísticas, de folklore y támburas, y un considerable número de organizaciones fraternales y humanitarias.

Texto: Vesna Kukavica