La Directora de la filial Split de la FEC, Branka Bezić Filipović, vino por invitación de Gustavo Abdelmalek Luetić, Presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Croata de Rosario. A la visita a los croatas de Córdoba, Buenos Aires, Quitilipi y Chaco se les unió Joza Vrličak, Director de la Studia Croatica

Nuestra invitada llegó a Buenos Aires el 8 de mayo. Mi esposa Adriana Smajić y yo la recibimos en el aeropuerto y partimos enseguida hacia Rosario, provincia de Santa Fe, a 300 km de Buenos Aires. Ese día se inauguraba la Feria Internacional de la Alimentación, la más grande en Argentina, en el que participaron este año ocho provincias argentinas y cinco países extranjeros.

Branka Bezić Filipović llegó desde Split por invitación de Gustavo Abdelmalek Luetic, Presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Croata de Rosario, para participar de la Feria y evaluar la posibilidad de que la Cámara de Comercio de Dalmacia viste la misma, y para invitar a los croatas de la Argentina a la reunión empresarial que se llevará a cabo en Split los días 2 y 3 de septiembre.

Branka es la Directora de la filial Split de la Fundación para la Emigración Croata. Su intención era, al término de la Feria, visitar algunas de las comunidades croatas en la Argentina para acordar futuros programas. Se trata de su tercer viaje a la Argentina, por lo cual ya conocía algunas comunidades, pero quería visitar algunas más. Ya que Gustavo y yo teníamos el mismo deseo, acompañamos a Branka en su viaje y le ayudamos a establecer contactos con personas que hasta entonces no conocía.
La comunidad croata me ha elegido recientemente, junto con Vjera Bulat, como miembro del Consejo de los Croatas en el Exterior ante el Gobierno de la Rep. de Croacia. Ésta fue una excelente oportunidad para dialogar con la gente acerca de sus necesidades y aspiraciones, y prepararme lo mejor posible para la reunión a fines de agosto en Zagreb.
Al término de la Feria en Rosario, el 11 de agosto, Branka, Gustavo y yo partimos hacia Córdoba, primero a la ciudad de Carlos Paz, conocido lugar turístico ubicado a 30 km de la ciudad de Córdoba, en las sierras junto al lago. Nos alojamos en el hotel Mesón de la Montaña, propiedad de Antonio Delić, empresario de origen croata, de los alrededores de Split. En el año 2005 había alojado en su hotel a Branka, en su gira por Argentina con los veteranos del Hajduk.

Al día siguiente, domingo, teníamos que encontrarnos con la comunidad croata en el Hogar Croata de Córdoba, fundado en 1956, y ubicado en el barrio residencial Cerro de las Rosas, presidido por Mirjana Čavić. Bajo su liderazgo, la comisión directiva decidió arreglar los espacios, que ya eran demasiado pequeños para las necesidades de sus miembros. La inauguración, prevista en un futuro cercano, se aceleró con el anuncio de la llegada de los invitados de Split y sus acompañantes.

Más de doscientas personas estuvieron presentes en el almuerzo, que comenzó con el discurso de la Presidente Mirjana Čavić y la bienvenida a los invitados de Split, Buenos Aires y Rosario. Le siguieron las actuaciones del conjunto folklórico Velebit, el coro de niños de la Escuela Croata, y finalmente de la joven soprano Greta Ciklić.

En este emotivo encuentro estuvieron presentes el Cónsul Honorario de la Rep. de Croacia, Nikola Nakić, y el Dr. Oscar Bauk, conocido cirujano cardiovascular. El día trasncurrió en un ambiente de camaradería entre los anfitriones y los invitados, quienes fueron recibidos en la casa de Mirjana Čavić y Jure Lovrinčević. El día terminó con una reunión en la casa de Silvana Ferlin e Ivo Šprljan, en Villa Carlos Paz, a la que se unió el matrimonio Delić, nuestros anfitriones en el hotel donde nos alojamos.

Al día siguiente, durante el viaje de regreso a Buenos Aires, nos retuvimos brevemente en Rosario. Primero, para despedirnos de la anfitriona de Branka en dicha ciudad, Juanita Luetić. Segundo, debíamos reunirnos con Ricardo Diabo, Presidente de la Asociación de Empresarios de Rosario, cuyo miembro es también la Cámara de Comercio Argentino-Croata, a la que dicha asociación otorgó el uso de una oficina en su sede, en el centro de la ciudad, y cuya inauguración será en breve.

A la llegada a Buenos Aires, Branka fue recibida por Vjera Bulat y Arsen Petrošić.
El miércoles 15 de mayo, mi esposa Adriana y yo acompañamos a Branka a San Antonio de Areco, a 115 km de Buenos Aires, cuna de la tradición. Se trata de un antiguo poblado de gauchos, ubicado a veras del río Areco. Aquí también viven croatas, cuyas primeras llegadas se registran hace un siglo, provenientes de Hvar y Brač, y de los alrededores de Split. Ni bien llegamos, nos presentamos en la radio Origen Areco para una entrevista con su dueño, el Dr. Gabriel Eterović, para su emisión „Croacia – la tierra de nuestros ancestros“. La entrevista, de media hora de duración, se hizo en castellano, y puede ser escuchada en su totalidad en el canal de Studia Croatica en Youtube.com.

Después de la entrevista, recorrimos la ciudad en compañía de los miembros de la comunidad croata, y visitamos la estancia Ricardo Güiraldes, transformada en Museo del Gaucho. Güiraldes es el autor de la novela Don Segundo Sombra, una de las tres obras argentinas dedicadas a los gauchos. También visitamos un pequeño taller y museo para la elaboración de objetos en plata, propiedad de la familia Draghi, que en un par de meses visitará Split.

Al día siguiente, Branka y Gustavo visitaron la Embajada de la Rep. de Croacia en Buenos Aires, y se reunieron con el Embajador Željko Belaj y su asistente Duška Paravić. Luego visitaron la Plaza Croacia, ubicada en las cercanías de la Embajada.

Esa misma noche se había acordado el encuentro con la comunidad croata de Zárate, a 95 km de Buenos Aires, hacia donde Gustavo y yo partimos con Branka. La comunidad Zárate-Campana demostró una gran actividad en estos últimos años, y sus miembros provienen mayormente de las islas de Dalmacia central o de la zona continental de Split. La reunión se llevó a cabo en la casa de Roberto Martich, y el Presidente del Centro Croata Zárate-Campana, Ivan Ostoja, les dio la bienvenida.

El viernes 17 de mayo, Branka se reunió con las integrantes de la klapa femenina Valovi, y concedió una entrevista a Stella Hubmayer para su programa radial Croacias Totales. Por la noche, Branka fue recibida en el Centro Cultural Argentino-Croata. Dirigió unas palabras a los presentes su Presidente, el Ing. Davorin Porić, y dio la palabra a Branka, quien habló sobre las actividades de la Fundación para la Emigración Croata filial Split. Le siguieron las preguntas del público, que mostró gran interés por el tema. Finalmente, Branka concedió entrevistas a dos programas de radio: „Croacia hoy“, de Jozo Ivković, y „Croacia en mi corazón“, de Jure Papac.

El sábado, Branka, Gustavo y yo partimos en auto a la Provincia de Chaco, a 1200 km de Buenos Aires. El objetivo: Quitilipi y Presidencia Roque Sáenz Peña, en donde se encuentra la mayor concentración de croatas en dicha región, y en el norte argentino en general. Fue hermoso llegar a Quitilipi, a la casa de nuestros anfitriones Mirta Slavich y su esposo Oscar Álvarez.

Al día siguiente nos reunimos con los croatas de Presidencia Sáenz Peña. Fuimos recibidos en los espacios de la Asociación Maderera, donde nos esperaban cerca de cuarenta croatas, en su mayoría nacidos en dicha región. Entre ellos se encontraban cinco mujeres que nacieron en Croacia y llegaron al Chaco durante los años treinta del siglo pasado.

La Prof. Estefanía Plantić Varela, más conocida como Beba, quien dirige numerosas actividades en el lugar, se dirigió a los presentes. Es fundadora del Centro Cultural, locutora del programa de radio, y profesora de idioma croata. Después hablé yo, luego Gustavo y finalmente Branka.

La reunión con los croatas se continuó en un restaurante, completamente lleno, cuyo dueño es croata. Tengo que destacar que nuestra partida de Chaco produjo mucha emoción ya que, por la gran distancia que los separa de Buenos Aires, las visitas de los croatas a estos lugares no son frecuentes.

Esa tarde visitamos la plaza central, donde se encuentra una placa con 385 apellidos de inmigrantes croatas, no sólo de Sáenz Peña sino también de los alrededores, como de Tres Isletas, Campo Largo, La Matanza, Bajo Hondo Grande, General Pinedo, Colonia Jose Marmol, Juan J. Castelli, Campo Grande, Bajo Hondo Chico, Villa Angela y San Bernardo, Colonia La Mascota, Concepcion del Bermejo, Pampa del Indio, La Tambora, Margarita Belen, Hermoso Campo, Las Brenas, Colonia La Chiquita y Pampa del Infierno. Destaco el nombre de este último lugar: Pampa del Infierno, que lleva dicho nombre a causa de las altísimas temperaturas características del lugar.

Además de la placa en la plaza central, también existe el Paseo República de Croacia. En él se encuentra la estatua de la Virgen de Međugorje, y el lugar está decorado con el escudo croata y varias inscripciones. El paseo fue inaugurado el 12 de mayo de 2001, en el marco de la visita de una importante delegación de Buenos Aires.

Continuamos con nuestra reunión con los croatas en la casa de Beba Plantić, donde se encontraban sus hijos Mario y Cristian, ambos médicos.

En el camino de regreso a Quitilipi visitamos la plaza, donde se encuentra una placa similar con nombres de inmigrantes croatas del lugar y alrededores, como Leguas, Campo Feldman, Pampa del Indio, La Tambora, Bajo Hondo Chico y Grande y La Matanza. La mayoría de los croatas llegó a esta región para plantar y cosechar algodón.

Al día siguiente nos esperaba un largo camino de regreso a Buenos Aires. Paramos en Resistencia, capital de Chaco. Allí nos esperó Jorge Mónaco Škunca, Presidente de la Asociación de Croatas del Chaco, y el Vicepresidente Juan Antonio Budalić, y su hija Melina. Esta asociación fue creada como filial del Centro Cultural Chaco, fundado por Beba Plantić. Dicha asociación hizo, en 2005, una plazoleta croata en la avenida más importante de la ciudad, y sus miembros tienen mucha voluntad de trabajo por lo cual les brindaremos toda la ayuda posible.

El regreso a Buenos Aires fue muy cansador, así como la ida a Chaco, pero estábamos satisfechos por el trabajo realizado y por la cálida recibida, no sólo en Chaco sino en otros lugares de la Argentina. En menos de dos semanas recorrimos cerca de seis mil kilómetros y, cansados pero contentos, llegamos a la conclusión de que deberíamos hacer algo similar en otras regiones de esta Argentina grande y generosa.

Texto: Joza Vrljičak