La Academia artística de Osijek delcaró el 2016 como el año de Mia Čorak Slavenska, a lo que adhirió también su ciudad natal. La conferencia de dos días de duración reunirá a especialistas de teoría y práctica en los campos de la danza, el teatro, la historia, la historia del arte, la literatura, el cine, la culturología y la pedagogía.

El año pasado, en Los Ángeles, en la categoría Arte y cultura / historia, se estrenó la película „Mia, a Dancer’s Journey“, que trata de la vida y el arte de Mija Čorak Slavenska. El documental sobre este personaje de Brod, después de diez años de su filmación, revivió en la pantalla grande el arte de la danza de la magistral Mia. Y no solo eso: el film fue premiado en la categoría mencionada durante la 67° entrega de los premios Emmy. El premio fue recibido por los productores Ted Sprague, Kate Johnson, y Brenda Bukusic, en nombre de Marija Ramas, hija de la artista. La hija, nacida del matrimonio de la bailarina con el politólogo austríaco Kuro Neumann, basa la película en la autobiografía de su madre. El largometraje fue también premiado este año durante el concurso anual „Golden mike“, de la Asociación de novedades en radio y televisión, en la categoría de mejor película documental.
Mia Teodora Dragica, oriunda de Brod na Savi, hija de Milan Čork y Hedviga Palmer de Čorak, se mudó en 1917 a Zagreb. En el Hogar croata de Brod, ya en 1929 había actuado como una bailarina afirmada, y en 1934 pasó a ser Primera Bailarina. Fue la primera croata en su categoría en el Teatro Nacional Croata de Zagreb. A mediados de los años treinta, los periódicos le brindaban grandes elogios. Slavenska se hizo conocida a nivel mundial durante la olimpíada de danzas en Berlín, en 1936, pero su primer debut internacional fue en París en 1938. Asimismo, es conocida por su participación en la película „La mort du cygne“ („La muerte del cisne“) en 1937, que tuvo un gran éxito en EE.UU. bajo el título de „Ballerina“. Llegó a los EE.UU. con el Ballet Russe de Monte Carlo, y en los años cincuenta ya tenía su propio grupo (Slavenska-Franklin Ballet). Bailó todos los roles famosos del ballet, pero el más recordado es su interpretación en „Un tranvía llamado deseo“, en el papel de Blanche DuBois.
Aunque se hizo famosa a nivel internacional, en la patria se sabe poco de ella. Como prueba del recuerdo de su Primera Bailarina, la competencia internacional bienal de Zagreb, organizada por la Asociación croata de artistas de ballet profesionales desde 2008, lleva su nombre. Durante la misma se hace entrega del premio “Slavenska Dance Preservation”, bajo el auspicio de Marija Ramas. En 2004, se estrenó la primera película documental croata sobre Mia Čorak Slavenska “Slavenska nostra”, en el Teatro Nacional Croata de Zagreb, dirigida por Jakov Sedlar. Cuatro meses antes del fallecimiento de la artista, Sedlar había filmado un documental de 45 minutos de duración en Los Ángeles. Durante ese mismo año, se presentó la monografía “Mia Čorak Slavenska” de dos autores: Maja Đurinović y Zvonimir Podkovac, publicada por la Editorial MD y la filial de la Matrix croata en Slavonski Brod. La publicista especialista en danzas, Maja Đurinović, es la mejor conocedora del nombre y la obra de Slavenska en el país. Una década después, la monografía fotográfica “Mia Čorak Slavenska – lugares y viajes”, en su edición electrónica, del publicista Stribor Uzelac Schwendemann, fue presentada en el marco de “Los días de la danza” en 2014. Este competencia dedicada a la gran artista se llevará a cabo por 13° vez en Brod.
La Academia artística de Osijek delcaró el 2016 como el año de Mia Čorak Slavenska, a lo que adhirió también su ciudad natal. El programa comienza el 20 de febrero, el día del cumpleaños de Slavenska. La conferencia de dos días de duración, en Osijek y en Brod, reunirá a especialistas de teoría y práctica en los campos de la danza, el teatro, la historia, la historia del arte, la literatura, el cine, la culturología y la pedagogía, y los amantes del ballet podrán disfrutar durante una semana en la presentación de diferentes grupos de danzas.

Texto: Diana Šimurina-Šoufek