Danko Grgas fue el moderador de la presentación del libro „Anitin račiški tanac“. Además de la autora, dirigió unas palabras al público Branka Bezić Filipović, en nombre de la FEC. También habló Vladimir Igrec (87), uno de los primeros presidentes de los tiempos del viejo club.

Antica Branka Bavčević, nacida en Korčula, pasó toda su vida laboral en París. Visitaba su isla natal cuando se daba la posibilidad, y viviendo fuera de la patria se unió a las raíces y el patrimonio de su isla natal. A través de las historias de su infancia contadas a sus nietos, tuvo la idea de escribir las mismas en papel y cuidarlas para siempre para las futuras generaciones.
La primera presentación de su libro se llevó a cabo en Račišće y fue tan exitosa que la motivó a traducir su obra al inglés. Luego presentó su obra en Australia y Nueva Zelanda, evento organizado por la FEC filial Split, y luego en Florida.
Al oeste de Florida se encuentra el Croatian Club of Tampa Bay, dirigido por Katica Pavičić. La asociación fue fundada en la ciudad de Clearwater, en la costa del Golfo de México, y fue inagurada oficialmente por Kolinda Grabar Kitarović, la entonces embajadora de la República de Croacia en Washington, ante 150 invitados.
Los miembros de la asociación son jubilados en su mayoría, que vivieron en Chicago, Nueva York, Cleveland, o alguna otra ciudad americana. Cuando ya no se sintieron unidos por trabajo a sus ciudades, se mudaron a Florida, a disfrutar de los beneficios del clima cálido. La comisión directiva del club intenta atraer a los jóvenes, y asimismo devolver el crédito solicitado para construir el centro. Con este motivo se organizan almuerzos para sus miembros con diferentes juegos, para que todos queden satisfechos. Antica Branka Bavčević hizo allí la presentación de su libro y del CD de dos de sus poesías interpetadas por el recientemente fallecido Vinko Coce.
En la costa este de Florida se encuentra el Croatian American Cultural Center Kralj Tomislav que no contaba con sus propios espacios. En el terreno donde el club había estado ubicado, debió construirse una escuela, por lo que la construcción tuvo que ser vendida. El dinero de la venta fue guardado mientras se encontraba una mejor solución. Durante el tiempo de espera, los miembros se reunieron en uno de los hoteles de su ciudad. Finalmente, en Deerfield Beach, a media hora al norte de Miami, se encontró una edificación atractiva en la que la asociación podría establecerse, y en la cual debía hacerse una inversión inicial para adaptar por lo menos la planta baja. Los miembros ayudaron cuanto pudieron, con trabajo o dinero, como Nedo Pavić, quien financió el cartel con el nombre de la institución en el edificio. Con una inversión mínima, el primer piso, que cuenta con dos salas, también se podrá utilizar para numerosas actividades.
El presidente de la asociación es Zvonko Barbalić, elegido recientemente. Sucedió a Danko Grgas, quien fue moderador de la presentación del libro „Anitin račiški tanac“. Además de la autora, dirigió unas palabras al público Branka Bezić Filipović, en nombre de la FEC.
También habló Vladimir Igrec (87), uno de los primeros presidentes de los tiempos del viejo club. También hay aquí miembros llegados del frío norte, como el poeta Ante Karlić de Nueva York, miembro de la Asociación lírica croata de la emigración. En la sala ocuparon una mesa especial los croatas de Canadá que pasan un par de meses por año en la Florida, para acortar aunque sea un poco el invierno canadiense. De cariño los llaman „snow birds“.
Uno de los temas de los que se hablaba en ese momento era la construcción del nuevo Observation wheel (noria-mirador) en Orlando, la obra más reciente de la conocida empresa Antunovich Associates. Su dueño y fundador es el neozelandés Joseph Antunovich, cuyos padres son oriundos de Drvenik, Makarska. Antunovich se educó en Los Ángeles, en la Universidad del Sur de California, y fue elegido hombre del año en Chicago. Se trata de un reconocimiento de prestigio, el Legendary Landmark, que se entrega a aquellos que hacen un aporte al desarrollo de la ciudad, y dan testimonnio de la integridad cultural. Mereció el premio por haber invertido un gran esfuerzo en mantener los edificios históricos de Chicago. Su empresa, con oficinas en Washington y Chicago, emplea a 90 especialistas del campo de la arquitectura, la construcción y el diseño interior. Su gerente de proyectos es George Sorich, cuyos orgullosos padres son miembros del Club croata de la Bahía de Tampa.
Los croatas de la patria se maravillan de los logros de nuestra gente en el mundo, ya se trate de las valiosas comunidades croatas que han levantado las asociaciones con sus propias manos, o de los éxitos empresariales de cada individuo.

Texto: Branka Bezić Filipović