La directora de la FEC filial Split llegó a la fiesta en Phoenix a través de California, en la que vive una gran comunidad croata, que se reúne en tres asociaciones. En LA se llevó a cabo la 8° Fiesta del Folklore Croatian Cultural Extravaganza. La visita a los croatas en Arizona finalizó con la partida hacia Globe.

La directora de la FEC filial Split llegó a Phoenix, haciendo parada previa en California, donde siempre hay trabajo, teniendo en cuenta la numerosa colectividad croata y las tres asociaciones croatas que allí se encuentran. A su llegada, el día de San Valentín, se organizó en el Centro cultural croata una reunión que incluyó películas croatas. Maya Bristow y Frane Jerković, presidente y vice respectivamente, se ocuparon de organizar la exposición del pintor Martiros Marhak Hakopian, de Armenia, en el marco de su programa „Arte sin fronteras“, donde exponen artistas de renombre, para lo cual el centro cuenta con el apoyo de Janice Hahn, miembro del Congreso estadounidense.
Se planea, junto con la colaboración de la FEC, enriquecer la actividad expositora con artistas de origen croata de Sudamérica. Que el arte abre todas las puertas y que realmente no tiene fronteras, lo demuestra el hecho de que Maya Bristow ha sido recibida en el Asian Women Circle de Los Ángeles. Se trata del círculo de damas de la diplomacia del sur de Asia, donde Bristow ha sido recibida como única croata y mujer nacida fuera de Asia. Gracias a ella, fuimos invitadas a su reunión anual ofrecida en la residencia del Cónsul General de Indonesia en el bvd. South Windsor, en Los Ángeles.
Durante la visita, se llegó a un acuerdo con Ziggy Mrkich respecto de la participación de la oficina de la FEC en el próximo Festival internacional de Cine en LA. Nos familiarizamos con el trabajo de Eva Pericich, directora del coro folklórico Zhena, que nutre el patrimonio folklórico croata. Se acordó la llegada del equipo junior del Hajduk al torneo organizado por el West Coast Football Club en agosto, lo que abrió las puertas al equipo de primera, invitado por el LA Galaxy.
La comunidad croata se ha enriquecido con dos nuevos presidentes. El Hrvatski dom en la calle 9, San Pedro, es dirigido por Vedran Barbić, oriundo de la isla de Lastovo, con el que seguramente continuaremos colaborando como lo hemos hecho con su antecesor, Joško Ivčević. La Hrvatska narodna udruga también cuenta con una nueva autoridad. Fue elegido como tal Frane Jerković, atual vicepresidente del Centro cultural croata. Jerković cuenta con dos vicedirectoras: la Dra. Suzana Tkalcic y Emily Manstar.
El Dalmatinski club continúa organizando sus almuerzos de pescado, que son en realidad reuniones de empresarios, y esperamos la pronta reintegración de su presidente, Rudy Svorinich, recientemente operado.
En el parque Bogdanovich el equipo infantil participó por su lugar en la liga de básquet escolar, bajo la atenta mirada de su entrenadora Susana Brajevich Carresi.
En la sala de la Escuela de Artes Visuales Ramón Cortínez, en Los Ángeles, se llevó a cabo la octava fiesta del folklore, llamada Croatian Cultural Extravaganza. Katarina Dušević y Ferdo Brkić fueron los presentadores. Las primeras en presentarse, en nombre de los anfitriones, fueron las Golden girls, de la iglesia vecina de San Antonio. Cabe destacar el gran aporte de Heidi Granic, que se ocupa del folklore en la iglesia de San Antonio desde hace 30 años, habiendo pasado por sus manos numerosas generaciones de croatas. A la Extravaganza llegaron cantantes desde San Pedro: el coro mixto Izvor y la klapa masculina Konoba. Hubo asimismo invitados de otras ciudades de California, como lo son los Veseli Hrvati, de Sacramento, Zanza, de Sherman Oaks, y Koraci de San José. Del estado de Washington llegó el conjunto folklórico Vela Luka, de Anacortes, y el conjunto vocal Bonaca y la orquesta Ruža Dalmatinka, ambos de Seattle. De Vancouver llegó la orquesta de támburas Cardenal Stepinac, y aunque todos los grupos fueron de calidad, fue un gran gusto escuchar al virtuoso de la támbura, Jerry Grcevich, de Pittsburgh. Jerry entró al Hall de la Fama como el intérprete más joven, y obtuvo también un reconocimiento por nutrir el patrimonio artístico.
Con este evento finallizamos la visita a los croatas de California, que se encuentran a la espera del próximo concierto de Oliver Dragojević y Nina Badrić en mayo, que estarán de gira por los Estados Unidos, y visitarán sus ciudades.

Festejo en Phoenix
La Asociación croata Croatian-American Club, en Phoenix, Arizona, cumplió su 60° aniversario, celebrado en su propia sede. La celebración fue inaugurada por su presidente, Dražen Baričević, y los miembros del club se encargaron de que hubiera suficiente comida y bebida para todos. Se comentó que, entre otros, estuvieron a cargo de ello los miembros de la familia Milas, el Dr. Luka, su hija y su esposa Ljerka. El Dr. Milas fue médico en Houston, Texas, durante 37 años, en el hospital M.D. Anderson cancer center, pero vive desde hace años en Phoenix.
Después de las palabras a los presentes, por parte del presidente Baričević, también habló Karlo Zovko, ex presidente de la institución, quien hizo referencia a la historia de la asociación. Contó que, en 1954, algnos croatas encabezados por Mike Remeša, se separaron de la asociación eslava y fundaron el club croata con el fin de reunir a los croatas y continuar con las costumbres y la cultura de su nación. Phoenix contaba entonces con unos 150 mil habitantes y Remeš consideraba que los croatas que allí vivían desaparecerían y se disolverían en un mar de naciones de no existir una organización que los reuniera. Organizaron fiestas y pic-nics, lo que atrajo al mismísimo Karlo Zovko, quien se hizo miembro en 1980.
El club paticipó en el festival cultural que cada año se llevaba a cabo en la ciudad, llamado Hallo Phoenix, y que reunía a todas las nacionalidades. Para juntar dinero dinero para el club, se vendían nuestros postres, publicaciones y suvenires. La orquesta de támburas y la asociación folklórica siempre llamaban la atención de los ciudadanos presentes en el evento. Cuando comenzó la Guerra por la Independencia, toda la atención y los esfuerzos del club se centraron en la ayuda a Croacia. Los tiempos de guerra trajeron muchos inmigrantes, entonces el club se adaptó a sus necesidades, y al intento de obtener su propio espacio, que se logró en el año 2005.
Después de la exposición sobre la historia de la asociación, el presidente Baričević repartió placas a los miembros con cuatro décadas de antigüedad. Tres eran las personas que cumplían con dicho requisito: Ivan Teklić, Pavo Miličević y Vlado Košćak. A continuación, el Cónsul General de la Rep. de Croacia en Los Ángeles, Josip Buljević, quien es asimismo Cónsul en Arizona, dirigió unas palabras a los presentes y expresó sus felicitaciones por el aniversario. Le siguió la felicitación de Branka Bezić Filipović en nombre de la Fundación para la Emigración Croata, quien también leyó la carta de Božidar Kalmeta, intendente de Zadar, dirigida al presidente Baričević, quien es oriundo de los alrededores de dicha ciudad. Desde San Pedro llegó la poetisa Gabriela Brajević, miembro de la Asociación Lírica Emigrante, y quien escribió para esta ocasión la poesía „Hrvatima u Arizoni“ („A los croatas de Arizona“), que entusiasmó al público. Todos los presentes fueron bendecidos por la oración inspirada de Don Mate Bižac, quien recientemente en Las Vegas celebró la Primera Comunión para los croatas de dicha ciudad. Recibieron el sacramento Mark Meade, William Verić, Gabrijela Verić, Andrea Zrnić y Renato Visković.
La fiesta en el Club croato-americano continuó hasta altas horas de la noche, con la música de Rudolf Mijačević, quien llegó de St. Louis para esta ocasión especial. Esperemos que las raíces jóvenes aquí plantadas, como lo expresó poéticamente Gabriela Brajevich, retengan a los croatas en su club y sigan manteniendo las tradiciones ya sea a través de las reuniones, el canto o el fútbol, en el equipo NK Croatia. De ellos se ocupa el Consulado General de la Rep. de Croacia en Los Ángeles, y en esta oportunidad vino también la Cónsul Petra Radojević, para estar a disposición de aquellos que necesitaran ayuda acerca de sus documentos.

Partida hacia Globe
Para poder entender el comienzo de la historia de los croatas en Arizona, primero hay que visitar Globe. A unas dos horas de auto por la ruta Superstition Freway (autopista de la Superstición), que cruza el desierto, se encuentra el pueblo de Miami, donde empiezan a verse las montañas y las primeras minas. Este territorio es rico en cobre y malaquita, y pertenecía a los indios apaches. De Miami se llega rápidamente a Globe, llamado Besh Baa Gowah por los indígenas, que significa „lugar del metal“. Globe cuenta hoy con cerca de 7500 habitantes y fue fundada en 1875, como campamento minero. Los croatas descubrieron Globe a principios del siglo XX. Sus huellas pueden verse en nombres de calles, como Adriatic y Kotor, que hasta la Primera Guerra Mundial fue una ciudad dálmata. En 1918 se construyó en Gloe la iglesia Holy Angels Catholic Church, y una de sus ventanas fue donada por los croatas del lugar. Una parte del cementerio está dedicado a los croatas. Aquí yacen los restos de aquellos nacidos cerca del 1800. La mayoría de ellos murieron en su juventud. Hay pocas mujeres. Los apellidos son de Hercegovina o de los alrededores de Imotski, también hay algunos del litoral de Dalmacia. Puesto que en Globe viven pocas familias croatas, los miembros del club croato-americano de Phoenix les brindan ayuda para mantener dicha parte del cementerio. Cuando hay tiempo, las familias Baričević, Milas y otras se turnan para mantener el pasto corto y que las tumbas y sus nombres no pasen al olvido. Quien sabe, quizás descansen aquí los restos de algún hijo, padre o abuelo perdido, y cuya familia nunca supo de su destino, hecho frecuente en la historia de la emigración de Dalmacia.

Texto: Branka Bezić Filipović