En la filial Dubrovnik de la Fundación para la Emigración Croata se inauguró la exposición de obras de Ivo Vukičević. Sus pinturas siembran amor, una perseverancia permanente y una entrega que fue necesaria para una autoeducación y un trabajo constante a lo largo de la vida, lo que resultó finalmente en una cantidad envidiable de pinturas y varias exposiciones independientes.

En la FEC filial Dubrovnik se inauguró el 27 de enero la exposición de pinturas de Ivo Vukičević. Sus creaciones han sido descriptas en el prefacio de Marin Ivanović:
„Hay algo en la sangre de los sureños que los hace mantenerse cerca de la naturaleza, sentirse unidos a la tierra, a todo aquello que sale de ella y lo que se le entrega es difícil de romper. Aquellos que sienten su energía omnipenetrante, desean estar más cerca de ella – la trabajan, escriben sobre ella, viven en ella, le dedican su música, la retratan. En la pléyade del pintor de nuestro espacio cultural (desde Prevlaka hasta Orebić), con su habilidad técnica de la pintura, sus movimientos vibrantes y sus colores fuertes, las vistas diversas y particulares sobre Ston y sus alrededores, y la cantidad de obras que atestiguan acerca de la disciplina y la diligencia, se destaca Ivo Vukičević.
Vukičević escapa de los lugares con características de postal, busca vistas apenas escondidas de Ston y la bahía de Mali Ston, jardines bañados de un sol de verano, de los que la vida generosa y sus frutos salen del marco de la pintura, como si fueran a volcarse hacia el observador, mientras que las flores se agrupan en frondosos motivos florales y sirven al pintor como excelente base para expresar sus habilidades impresionistas. Las capas y la vibración de sus movimientos mientras pinta un pequeño puerto, atraviesa los tonos, desde los marrones, a través de todos los azules, hasta los blancos y violetas, con algunos puntos de amarillo, que se reflejan en la tranquila superficie de cristal. Los cuadros mejor logrados son justamente aquellos con transiciones suaves con la ayuda de la variación de colores, cuando a través del motivo principal se extiende un fino velo, una especie de niebla que, en el sentido formal, destaca los planos en perspectiva y, asimismo, funciona como parte del contenido, relatando la historia acerca de lugar, la estación del año, el dia, el humor del autor.
Dicho naturalismo puede observarse por ejemplo en los olivares de Vukičević en los que, en primer plano, podemos ver un olivo viejo („da alimento y cura“, como lo llama P. Matvejević), mientras que las casas en la lejanía están en una neblina, pintadas suavemente, presentadas como son en la realidad. Utiliza también dicha verbosidad del motivo en otros cuadros en los que se destaca la profundidad a causa del traslado de la realidad a la pintura. Movimientos abiertos, el detalle y la perfección, con lo que se consigue la „pátina“ en las construcciones antiguas, constituyen las más hermosas expresiones de elementos con los que los paisajes y las vistas de Pelješac pueden transportarse a la tela. Aquel que vive a orillas del mar, encontrará en su superficie un mundo de reflejos, de rayos de sol, de fluidos, de luces intermitentes, de convivencia del mar y la roca, reflejos de árboles, casas y pájaros en el mar, una brecha inalcanzable de situaciones que sólo pueden ser „alcanzadas“ en parte por un artista que intentará revivirlas en sus pinturas, en constante humildad ante la grandeza de la obra de Dios.
Las obras de Ivo Vukičević siembran amor, una perseverancia permanente y una entrega que fue necesaria para una autoeducación y un trabajo constante a lo largo de la vida, lo que resultó finalmente en una cantidad envidiable de pinturas y varias exposiciones independientes. Como tales, representan un aporte cualitativo a la diversidad de la pintura sudcroata“.
Fotos de la inauguración de la exposición:
http://dubrovacki.hr/clanak/59403/foto-otvorena-izlozba-slika-iva-vukicevica