Galjuf dejó su lugar natal entre las dos guerras, y con su esfuerzo logró una excelente condición económica en Perú, sin olvidar su terruño, brindando ayuda económica a diferentes asociaciones humanitarias de Dubrovnik, entre las que se encontraba el Domus Christi. En agradecimiento, los dálmatas colocaron una placa recordatoria en 1924.

Bajo la organización de la Fundación para la Emigración Croata filial Dubrovnik, y el Hogar de Ancianos Domus Christi Dubrovnik, se celebró el 90° aniversario de la colocación de una placa recordatoria al emigrante croata Mato Galjuf, patriota y benefactor, quien vivió en Perú.
Galjuf dejó su lugar natal, Župa dubrovačka, entre las dos guerras, en busca de una vida mejor. Con su esfuerzo logró una excelente condición económica en el extranjero, sin olvidar su terruño, brindando ayuda económica a diferentes asociaciones humanitarias de Dubrovnik, entre las que se encontraba el Domus Christi.
Como símbolo de agradecimiento por su ayuda desinteresada, los dálmatas colocaron una placa recordatoria en 1924, en la fachada del entonces comedor popular (hoy Hogar de Ancianos).
Con motivo del cumplimiento de su aniversario, los usuarios del Hogar fueron saludados por Maja Mozara, directora de la Fundación para la Emigración Croata filial Dubrovnik, quien destacó la dedicación y el amor desinteresado de los emigrantes croatas hacia su lugar natal. La directora del Hogar, Mirjana Vuković, agradeció la iniciativa y el recuerdo de la obra benefactora de Mato Galjuf. 
Damir Račić hizo una presentación histórica de la obra de los emigrantes de la zona de Dubrovnik, y recordó la obra de servicio del hogar Domus Christi, desde su fundación, en 1347, hasta la colocación de la placa recordatoria a Mato Galjuf, en 1924.

Texto: Damir Račić; Fotos: Domus Christi