El evento fue organizado por el Museo Naval Croata y por la Fundación para la Emigración Croata, en Split.

El centenario de la Rebelión de los Marinos en Boka kotorska fue conmemorado el pasado 1 de febrero en el Museo Naval Croata de la ciudad de Split. El evento fue organizado por dicho museo y por la Fundación para la Emigración Croata filial Split. La directora del museo, Danka Radić, dio la primera conferencia, al término de la cual se presentó el documental „Quién fue Mate Brničević“, producido por la Radio y TV croata, con guión y dirección a cargo de Stipe Ercegović, presidente de la Comunidad Croata de Belgrado „Tin Ujević“.
En breve, el 1 de febrero de 1918, al tomar el mando de los buques de la Marina de Guerra austro-húngara „Sankt Georg“ y „Gea“, comenzó la rebelión de los marinos en Boka kotorska, liderada por el artillero Jerko Šižgorić, de la isla de Žirje.

La rebelión de los marinos comenzó exactamente al mediodía. Después de tomar los buques „Sant Georg“ y „Gea“, los marinos tomaron cuarenta naves más que se encontraban en Boka kotorska, y apresaron en sus cabinas a los oficiales del emperador y al  contraalmirante Aleksander Hansa. Los marinos se rebelaban contra la guerra en la que Alemania y Austro-hungría habían involucrado a todo el mundo, y cuyos motivos indirectos eran el rechazo de la guerra contra las naciones eslavas y las condiciones extremadamente difíciles a bordo.
La rebelión fue apagada el 3 de febrero, después de la llegada de tres buques de guerra, cuatro destructores y ocho torpederos desde Pula. Le siguió la represión sobre los marinos rebeldes. De inmediato se apresó a 1200 marinos y contramaestres, diez de los cuales
murieron en prisión.
La corte marcial pretendía condenar a muerte a cuarenta y dos marinos y contramaestres, pero renunció a ellos gracias a la intervención y la insistencia del dr. Mitrović, de Knin, quien defendió voluntariamente a los marinos ante la corte. Sin embargo, no logró salvar a todos, ya que cuatro de ellos fueron condenados a muerte: Antun Grabar, de Poreč; Mate Vrnčević, de Krila Jesenice; el checo František Raš, y Jerko Šižgorić, de la isla de Žirje. Los cuatro fueron eliminados, tras un breve proceso, en calidad de líderes del motín. Antes del usilamiento, los condenados recibieron el sacramento de la Confesión por parte del sacerdote don Niko Luković, quien dejó un testimonio por escrito de sus últimas horas y sus palabras finales. En un lapso de siete horas, los marinos fueron llevados al prado a los pies del cementerio de la ciudad, en Škaljari.
Tres de los marinos cayeron muertos después de la primera salva, pero Grabar solo resultó herido. Siguiendo las órdenes, dos soldados lo mataron al disparar en un segundo intento.
(pomorac.net)

“”””””””””””””””””